PRADO, FOTOGRAFO, EN LA CALLE CORTES, 36

Cáceres ha sido siempre, afortunadamente, una tierra cuajada de belleza, de historia, de hechizo, de misterio, de leyenda… Y de realidades. Y, también, de buenos, de muy buenos fotógrafos que figuran con letras de oro en la historia de la fotografía. Françoise Capdevielle, Vicente Fonseca, Julián Perate, Juan García Téllez, Hermanos Carpintero,, son algunos de aquellos heroicos tiempos. Pero hoy nos vamos a fijar en este recorrido por otro señalado fotógrafo cacereño. Prado, con tienda, entonces, en la antiquisísima calle Cortes, antes de la que la misma pasara a denominarse Moret.

 

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Fotografía de Prado en la antigua calle Cortes, de Cáceres.

La antigua calle Cortes en el Cáceres que pareciera perderse en la noche de los tiempos, abrazada a la calle Pintores, la más céntrica y comercial de Cáceres, y a la vera misma de la Plaza Mayor, y desembocando o, mejor dicho, arrancando en la Plaza de la Concepción, también se convirtió en un foco de paso, tránsito  y paseo ciudadano de los cacereños y cacereñas.

Un motivo por el que se fue expandiendo, a pesar de sus reducidas dimensiones.. Y en ese expansionismo, claro es, se iba instaurando, al tiempo, una dinámica comercial y empresarial que cuajando de vida, de importancia y de transcendencia a la esta tan bien calle popular cacereña y marcando, de siempre, su ritmo en su ubicación en uno de los ejes viarios más señeros del centro de Cáceres.

Y hasta allá, aquella vieja y cacereñeadora calle Cortes, que se fueron instalando paulatinamente, en el transcurso del tiempo, tipos emprendedores, en base de un esfuerzo, sacrificio y un gran anhelo. Lo que siempre es menester para la marcha del tren de la sociedad.

FOTOGRAFIA pRADO.

Anuncio sobre Fotografía madrileña, publicado en 1904, en el periódico “Malvas y Ortigas”.

Y, entre esos emprendedores, figuraba un siempre inquieto y popular artista fotográfico como fue Prado. Y que le dio y posibilitó a su tienda o establecimiento comercial un prestigio del que el mismo hacía gala a pesar de la alta y severa y cualificada competencia que tenía en sus aledaños y en todo Cáceres. Inclusive el mismo llegó a anunciarse en el periódico cacereño “Malvas y Ortigas”, allá por el año 1904, del siguiente tenor:

La calle se llamaba en sus buenos tiempos Cortes. Hasta que un día Segismundo Moret, 1838-1907, destacado político llegó a alcanzar las responsabilidades de Ministro de Ultramar, de Hacienda, de Gobernación, de Estado, de Fomento, presidente del Congreso de los Diputados y presidente del Consejo de Ministros.

pradoantiguo.Por aquellos tiempos la calle Moret se llamaba Cortes. Pero un buen día don Segismundo Moret, político liberal y monárquico, que está calificado como de adelantado en el fomento, entre otras, de las reformas sociales, y percatándose de la importancia del descubrimiento de las minas de Aldea Moret, en 1864, viajó en numerosas ocasiones a Cáceres. sobre todo entre 1874 y 1871, y defendió la riqueza minera del Calerizo, imprimiendo un gran desarrollo en la zona.

Tanto batalló por el tren que participó en la Sociedad General de Fosfatos de Cáceres así como en la Sociedad de los Ferrocarriles de Cáceres a Malpartida de Plasencia y a la frontera portuguesa.

También fue el artífice de la puesta en marcha del Tren Internacional Madrid-Lisboa, en 1881, con la presencia en Cáceres de los Reyes de España y Portugal.

Ante sus esfuerzos y logros en 1880 el Ayuntamiento de Cáceres le dio su nombre al entonces barrio minero, que pasaría a denominarse Aldea Moret, le nombró Hijo Adoptivo en 1881 y en 1913 el pleno municipal decidió poner su nombre a una de las calles más importantes de Cáceres. La hasta entonces denominada Cortes.

pradofotografo2En aquella calle Cortes, ya en aquellos tiempos, antes de que la misma pasara a denominarse Moret, una figura emblemática en la vida social y económica de Cáceres, gracias a sus gestiones e influencia, tenía su taller fotográfico Prado, tal como figura en las dos fotografías a caballo entre el blanco y el negro y el sepia.

Un cacereño más, el amigo, paisano y fotógrafo Prado, que se sumó, con señalado esmero, a la batalla de la evolución que se libraba alrededor del panorama de la fotografía. Acaso, como un símbolo del rumbo que marcaban y diseñaban los rumbos de la vida. Y allá que se fue nuestro hombre, Prado, y atrevióse y embarcóse en ese panorama de las instantáneas fotográficas e inmortalizar secuencias, escenas, personajes, familias, dinastías, celebraciones y otros aconteceres de la ciudad…

Un tipo, Prado, de iniciativas emprendedoras. Consciente, acaso, de que ya comenzaban a imponerse eso que llamaban nuevas tecnologías y que, poco a poco, comenzarían  a ir marcando los nuevos tiempos combatiendo, desde la trinchera de la competencia y de la competitividad, de aquellas verdaderas figuras de la fotografía que ya marcaban sus criterios y posiciones en el Cáceres, ay, de aquellos tiempos.

Fotografías, como se puede apreciar, con artisticos diseños creativos con los que lograba dejar patente su impronta artística. Y que hoy, tantos años después, figura, por derecho propio, en las páginas de historia de Cáceres.

Licencia Creative Commons
PRADO, FOTÓGRAFO, EN LA CALLE CORTES, 36 por JUAN DE LA CRUZ GUTIÉRREZ GÓMEZ se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial 4.0 Internacional.

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