Los Coros y Danzas de la Sección Femenina de Cáceres: un legado de folclore extremeño

Ensayo periodístico de Juan de la Cruz Gutiérrez que aparece publicado en el periódico «Extremadura» el 28 de marzo de 2.026

El Grupo Mixto de Coros y Danzas de la Sección Femenina de Cáceres, surgido en los años 40, difundió la riqueza musical y dancística de la provincia, con actuaciones que traspasaron fronteras

Fotogalería | Coros y danzas de Cáceres

Fotogalería | Coros y danzas de Cáceres. Toñy Camacho y Adolfo Romero «Fito»

Juan de la Cruz Gutiérrez

Cáceres28 MAR 2026 7:00

“Durante muchos años un numeroso grupo de cacereños divulgaba la magia de las canciones y danzas populares de la Alta Extremadura”. Los Coros y Danzas de la Sección Femenina de Aquel Cáceres, puestos en marcha en los años 40, que desapareció en 1977, fue una institución en la ciudad y en el panorama folklóricodivulgando las canciones y danzas de la tierra. Un grupo de amantes y entusiastas de las canciones y los bailes populares cacereños que, tiempos atrás, recogieron investigadores y personalidades de relieve en el ámbito etnográficocomo los cacereños Angelita Capdevielle Borrella y Manuel García Matos, recorriendo de forma incansable carreteras, pueblos y aldeas en búsqueda de las raíces y esencias, entre los más mayores de los lugares, con grabaciones, letras, músicas, historias y recuperando esos pasos de las danzas antes de que pudieran desaparecer del escenario folklórico por los rincones de los olvidos.

Ambos llevaron a cabo una tarea ejemplar y cumbre. Hasta el punto de que se puede afirmar que gracias a aquellos antepasados y protagonistas del folclore de toda la provincia de Cáceres a lo largo del tiempo, así como la participación de jóvenes cacereños, que fueron tomando el testigo y relevando a otros con el testimonio imperecedero de las canciones, danzas, jotas, sones, brincaos y no brincaos.

Los primeros pasos

Aquel grupo que dirigiera en su día Angelita Capdevielle, con la participación inicial solo de jóvenes cacereñas, con el acompañamiento del tamborilero y flautista Vidal Hernández, llevó a cabo un viaje folklórico-popular cacereño de relevancia por Argentina en el año 1948. Allá que se fue aquel grupo para pregonar nuestras danzas, nuestras canciones y nuestras jotas con el mayor entusiasmo, con el nombre de Cáceres por bandera. Danzas, canciones, jotas, que causaron una gran admiración al otro lado de la mar.

En esa expedición figuran, entre otras componentes de los Coros y Danzas de la Sección Femenina de Cáceres, los nombres de Nena Guerrero Beltrán, M. Sánchez Peña, Inmaculada Moreno, otra joven apellida Tola (Victoria) y Carmina Burgos Serrano… Estas dos últimas recorrían con frecuencia la geografía altoextremeña, acompañando a su tía, la musicóloga Angelita Capdevielle, recopilando, aprendiendo y conjuntando páginas y páginas folklóricas de la Alta Extremadura.

Se abría paso a la riqueza expresiva del «Redoble«, la jota ochocentista y cacereña por excelencia y de pique entre los de la calle Caleros y el Camino Llano, a la «Jota del Candil», de Alcuéscar, con una original serie de piropos llamados «bomba», y entre curiosas rimas populares, que lanzan los mozos a las bailadoras en mitad de la ejecución de la danza, parando la música y el baile –como “Eres como el pino verde que arriba tiene la copa, eres como el caramelo que se deshace en la boca” o “¿Fuiste tú la que metió a San Antonio en un pozo y le diste sacudidas hasta que te sacó novio?”, o — a la «Jota de Guadalupe», dedicada a la Virgen Morenita, la «Jota Cuadrada«, de Monroy, el «Quita y Pon«, de Montehermoso, «El Perantón«, de Zarza de Granadilla, con ese movimiento picantón en el que los bailaores hacen ademán de agacharse para ver las piernas de las bailaoras, la «Jerteña«, el «Cerandeo«, de Cáceres, «La Carta«, de Piornal, «El pollu«, de Montehermoso, «La Rondeña«, de La Vera, el «Riani si, si, si«, de Cáceres…

Grupo Mixto de Coros y Danzas de la Sección Femenina de Cáceres

Una agrupación que en la década de los cincuenta pasó a conformarse como Grupo Mixto de Coros y Danzas de la Sección Femenina de Cáceres. Las danzas y canciones típicas cacereñas iniciabanun nuevo recorrido con Pepi Suárez Trenado, que posibilitó la puesta en marcha de un nuevo grupoquefue acogido con interés por todos. Cáceres se mostraba orgullosade aquel grupo de Coros y Danzas con ensayos que se llevaban a caboen una sala del Ayuntamiento, en la calle San Pedro, en un salón del SEU, en la calle Ezponday en un teatrillo ubicado en la calle del general Primo de Rivera.

En aquellos lugares retumbaba el más profundo sabor de los ecos musicales, con sus pasos de danzas enhebrando el ritmo de los bailes, la coreografía de los bailaores y bailaoras, se esparcía el sonido y el ritmo de los chasquidos o castañuelas, el sonar de la flauta, de la bandurria, los rasgueos de la guitarra, el sonido del tamboril y el pandero… Un grupo con un listado de jóvenes con el hechizo y con distinción manifiesta del folklore provincialque brillaba en festivales y certámenes con la presencia del grupode Coros y Danzas de la Sección Femenina de Cáceres.

Muchos nombresa lo largo de esa trayectoria en aquellos años como los de Antonio Mariño, bandurria, Telesforo Romero, laúd, Carlos León, Antonio Ojalvo Criado, Julián Arnela Cuenca, guitarra, Pedro López Laso, director de la rondalla y laúd, Germán Morgado, Vicente Bote Elena, Gabriel Romero Ruiz, radiofonista y periodista, solista y bailarín, María Fernanda Sánchez Franco, un exponente en la relevancia del folclore cacereño, José Romero Casares, laúd y guitarra, Rafaela Curiel Guerrero, Felipe Oliva Claver, Luis Luengo, Angel Sánchez Cortés, Inmaculada Rey, Mary Luz, Mario y Pedro López, instrumentistas con la guitarra y el laúd, Adolfo Romero Ruiz, Fito, Antonio Roncero, Conchita Pellitero, Teresa, Isabelita, solista, Eusebio, Mariano Marín, bandurria, Jacinta Sánchez Herrero…

Sonaba el almirez, la botella raspada con cuchara, laflauta, el tamboril, laguitarra, lapandereta, la castañuela. Se escuchaban letras de amores, rondas, romerías, costumbres, devoción y fervor por las Vírgenes, de quintos,de pasión por los pueblos, sus tierras, sus tipos y peculiaridades, sus gentes, en base a la idiosincrasia de los pueblos. y se escuchaba:

‘Redoble, redoble, vuelve a redoblar,

con ese redoble me vas a matar,

me vas matar, me voy a morir,

con ese redoble vuelvo a repetir’.

El tipismo popular, la sencillez, hondura y costumbrismo popular en el sentir cacereño a través de esas raíces cuidadas que se fueron almacenando a través de la canción y de la danza de Cáceres.

Las nuevas generaciones, de entonces, cogiendo el relevo y continuando el ritmo y el sabor del acervo popular cacereño. Toda una joya y, también, una meritoria labor.

Un grupo folklórico que exhibía las danzas y canciones de Cáceres, en sus actuaciones por Portugal, Francia, Hungría, Alemania, México y otras numerosas representaciones folklóricas en los que se admiraba la belleza y originalidad de las danzas y el traje de Montehermoso.

Concepción Ciborro Gutiérrez (1965)

Expandiendo el folklore cacereño

Más y más nombres de tantos cacereños, que formaron parte en su día del Grupo Mixto de Coros y Danzas de la Sección Femenina. Concepción Ciborro Gutiérrez, Francisco José Romero Barra, Leocadio Bernaldez Solano, Josefina Collado,Juan Palomino,Ana Mari Sevilla, Fernando Mateos López, Manuel Lucas, Pili Silva, Luis Miguel Luengo Solís, Vidal Sánchez Corrochano, Luis Arroyo, Manoli Collado, Manuel Acedo, Juan de la Cruz, Justi, Juan Antonio Fajardo, Marichu González Arroyo, Manuel Pablo, bandurria, Mamen Bordallo, Antonio Lázaro, guitarra, Benito Serrano, Purificación Silva, Toñi Camacho, Tere Collado, Mamen Vioque, Santiaga,Toñi Plata, Manuel Canelo, todo un artista, con la flauta y el tamboril…

Nombres cacereños, de pura cepa. Catovis de pura raza. Cacereños de siempre, de toda la vida. de pura raza, genuinos, que se entregaron a la divulgación de las raíces folklóricas y populares de la tierra, obteniendo reconocimientos, distinciones y merecimientos allá, en todos aquellos lugares por los que el Grupo Mixto de Coros y Danzas de la Sección Femenina de Cáceres exhibía la riqueza, la peculiaridad, la savia y la fuerza de las danzas, canciones y jotas.Jóvenes queplasmaron, con pasión y esmero, el sabor de los aires folklóricos cacereños.

Un grupo que en 1967 grabó un disco longplay, en la casa discográfica Hispavox, con canciones populares de la geografía altoextremeña. Destacando la particularidad de que en el grupo coral participaba el fraile franciscano José García Santos, asesor religioso de la Sección Femenina cacereña. En el disco, ay, figuran la «Jota de Romería», «El Pindongo», «Vivan los aires morenos» o los «Sones de Montehermoso»…

Con el transcurso del tiempo, 1977, el Grupo de Coros y Danzas de la Sección Femenina de Cáceres, que tanto hizo por la recuperación y por la divulgación de las canciones y danzas del folklore popular de la provincia, desapareció. Pero Rafi Curiel y Leocadio Bernáldez decidieron llevar a cabo la fundación y puesta en marcha del grupo «El Redoble«, que tantos éxitos está cosechando desde entonces.

Atrás va quedando una bella y hermosa muestra de un puñado de cacereños, trabajos y que nos perdonen tantos, que tras sus jornadas de estudios, trabajos y obligaciones, se encargaban de ensayar por la más pura expresión de la autenticidad, el respeto y la genuina idiosincrasia del folklore popular y típico cacereño extraído de sus más puras raíces gracias a un esfuerzo de manifiesta relevancia.

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