COROS Y DANZAS SECCION FEMENINA DE CACERES (AÑOS 60/70)

El Grupo de Coros y Danzas de la Sección Femenina de Aquellos Tiempos, años 60 y 70, fue una institución en Cáceres y en el panorama folklórico. Con manifiesta vitalidad y esfuerzo para divulgar los aires de la tierra. Un grupo que conformaron una larga lista de cacereños, que vamos a intentar recuperar, en nombres e imágenes, siquiera sea por justicia, en el deseo de que sus componentes formen parte de las páginas del libro de la Historia de Cáceres.

Pepi Suárez y Daniel, una gran pareja de baile.

Pepi Suárez y Daniel, una gran pareja de baile.

Buena gentes, amantes y entusiastas de las canciones y las danzas típicas de Extremadura, que tiempos atrás, recogieron en base a un gran esfuerzo e identidad con la provincia, dos investigadores y personalidades de relieve en el ámbito etnográfico como han sido los cacereños Manuel García Matos y Angelita Capdevielle Borrella, recorriendo de forma incansable, carreteras, pueblos y aldeas en búsqueda de las esencias populares, entre los más mayores de los lugares, con grabaciones, con letras, con músicas, con historias y recuperando esos pasos de las danzas típicas antes de que las mismas pudieran desaparecer del escenario folklórico por los rincones de los olvidos. Lo que hay agradecer, una vez más, de forma pública.

Con ese sacrificio tan señalado, ambos, llevaron a cabo una tarea ejemplar y cumbre. Hasta el punto de que se puede afirmar que gracias a aquellos antepasados y protagonistas del folklore de toda la provincia de Cáceres a lo largo del tiempo, de otros investigadores, historiadores y escritores como Manuel García Matos, Angelita Capdevielle, Rafael García-Plata de Osma, Valeriano Gutiérrez Macías, Bonifacio Gil García, Domingo Sánchez Loro, y otros, así como una amplia muestra y participación de jóvenes cacereños, que en aquellos años, fueron tomando el testigo y relevando a otros que transmitían el testimonio imperecedero de las canciones, de las danzas, de las jotas, de los sones, brincaos y no brincaos, cacereños.

Angelita Capdevielle

Angelita Capdevielle

Vidal Hernández

Vidal Hernández

Coros y Danzas de la Sección Femenina de Cáceres en Argentina, 1948 (ABC)

Coros y Danzas de la Sección Femenina de Cáceres en Argentina, 1948 (ABC)

Aquel grupo que dirigiera en su día Angelita Capdevielle, con la participación inicial solo de cacereñas, guiados en la parte musical con ese tamborilero y flautista mágico como Vidal Hernández,  que llevaron a cabo un largo viaje de identidad folklórica popular cacereña por Argentina en el año 1948.

Una expedición cuajada de ilusiones y de empuje, abriendo el panorama de esas riquezas folklóricas cacereñas a los vientos de allende los mares, y expandiendo el ritmo de esas canciones y danzas que se habían ido recogiendo con todas las sensibilidades que se daban cita en los ambientes de los pueblos de la provincia cacereña, también llamada y conocida como la Alta Extremadura.

Y allá que se fueron las folkloristas cacereñas y pregonar nuestras danzas, nuestras canciones y nuestras jotas que causaron una gran admiración.

Nena Guerrero Beltrán

Nena Guerrero Beltrán

En esa expedición se encontraban entre las componentes del grupo Coros y Danzas de la sección Femenina de Cáceres los nombres de Nena Guerrero Beltrán, de M. Sánchez Peña, de Inmaculada, conocida como Chicu, otra joven apellida Luengo, de Tola y Carmina Burgos, que iban recorriendo con señalada frecuencia, la geografía altoextremeña, asimismo, acompañando a su tía, la musicóloga Angelita Capdevielle, recopilando las páginas folklóricas.

Una agrupación que allá por esa década de los años cincuenta de la pasada centuria ya pasó a conformarse como Grupo Mixto de Coros y Danzas de la Sección Femenina de Cáceres.

Las danzas y canciones típicas y populares de la geografía altoextremeña iniciaban, entonces, de forma paulatina, un  nuevo recorrido bajo la coordinación de Pepi Suárez, que, con señalada diligencia y un buen equipo de entusiastas colaboradores posibilitó la esencia y puesta en marcha de un nuevo grupo, que trabajó con esmero y rigor durante largo tiempo, y que, evidentemente, fue acogido con un extraordinario interés por todo Cáceres, orgulloso, asimismo, de aquellos comienzos, entre ensayos cuajados de inquietud, de ilusión y del mayor y más firme compromiso con el cacereñismo.

1961: Interpretando "El Perantón"

1961: Interpretando «El Perantón»

En aquellos inicios del Grupo Mixto de Coros y Danzas de la Sección Femenina de Cáceres retumbaban el más profundo sabor por los cuatro puntos cardinales de toda la ciudad con sus ecos musicales, con sus pasos de danzas enhebrando el ritmo adecuado de las danzas y de los bailes, la uniformidad coreográfica de los bailaores y de las bailaoras, como retumbaba y se esparcía el eco y el ritmo de las castañuelas o palillos por parte de los mozos y el de los chasquidos de las manos por parte de las mozas, el dulce y agudo sonar de la flauta, los rasgueos y acordes de la guitarra, el sonido rítmico del tamboril, el tarareo de uno y otro ensayo…

Jóvenes y más jóvenes cacereños, que, entusiasmados con la imagen de los más diversos y variados aires populares cacereños, fueron sabiendo, conociendo y aprendiendo poco a poco, en medio de numerosos ensayos con flautistas y con tamborileros, con guitarristas y con bandurrias, con panderos, para mostrar, por todas partes, ese amplio, bello y genuino repertorio folklórico que llevaban tan dentro de sí los miembros del Grupo de Coros y Danzas y que mostraban en todas sus actuaciones.

Se abría paso, entonces, con toda su magnitud, a la riqueza del «Redoble«, la jota ochocentista y cacereña por excelencia, a la «Jota del Candil«, de Alcuescar, con una original serie de piropos llamados «bomba», y entre curiosas rimas populares, que lanzan los mozos a las bailadoras en mitad de la ejecución de la danza, parando la música y el baile, a la «Jota de Guadalupe«, dedicada con fervor a la Virgen Morenita, patrona de Extremadura, de manifiesta veneración regional,  la «Jota Cuadrada«, de la localidad de Monroy. el «Quita y Pon«, de Montehermoso,  entre alegres saltos y brincos, «El Perantón«, de Zarza de Granadilla, con ese movimiento picantón en el que los bailaores hacen ademán de agacharse para ver las piernas de la bailaora, la «Jerteña«, el «Cerandeo«, de Cáceres, «La Carta«, procedente del municipio de Piornal, «Qué bonitas son las cacereñas«, de la capital provincial,  «El pollo«, de Montehermoso, «La Rondeña«, de La Vera, el «Riani si, si, si«, de Cáceres, «El arbolito«, de Piornal, «A volar pajaritos«, «El que espera, desespera«, de Ceclavín; La guerra del moru«, de Montehermoso, «La bruja«, de Madrigal de la Vera, y otras muy numerosas que se conservan en ese sentido y en ese sentimiento expositivo con la diversidad del folklore provincial cacereño.

Bellísima estampa de Concepción Ciborro luciendo la gorra de Montehermoso.

Una bella estampa de Concepción Ciborro luciendo la gorra de Montehermoso.

Paso a paso de las jotas y de las danzas, de los ricos sones cacereños, exponentes del folklore cacereño y de la coreografía… Siempre, de fondo, ese estribillo que todos los cacereños aprendemos muy pronto:

Redoble, redoble, vuelve a redoblar,

con ese redoble me vas a matar.

Me vas a matar, me voy a morir,

con ese redoble vuelvo a repetir…

Un grupo de manifiesta relevancia, con una larga serie de nombres de cacereños y cacereñas que entregaban su mayor entusiasmo en ese conjunto que se iba abriendo paso con la magia, con el hechizo y con la distinción manifiesta del folklore provincial cacereño, con un relieve que brillaba en festivales, en certámenes, en concursos, en muestras, en festividades, en exhibiciones, en los que tomaba parte el Grupo Mixto de Coros y Danzas de la Sección Femenina de Cáceres y cuyos componentes difundían, con primor, todo ese amplio abanico de manifestaciones populares que arrancaban entre tradiciones, costumbres y arraigos de identidad típica.

Tradiciones, costumbres, arraigos que son y constituyen, en definitiva, las raíces y las bases más sólidas y firmes del folklore popular.

Gabriel Romero Ruiz bailando la "Jota Cuadrada", 1966

Gabriel Romero Ruiz bailando la «Jota Cuadrada», 1966

Adolfo Romero, "Fito", y Jacinta Sánchez Herrero, 1966

Adolfo Romero, «Fito» y Jacinta Sánchez Herrero, 1966

Muchos nombres, como todos sabemos y conocemos, a lo largo de esa trayectoria de los Coros y Danzas de la Sección Femenina de Cáceres en esos tiempos. Como los de Carlos León, Antonio Ojalvo, Germán, Gabriel Romero Ruiz, radiofonista y periodista, excelente voz, solista y bailarín, como Maria Fernanda Sánchez Franco, todo un exponente en la relevancia del folklore cacereño, Rafaela Curiel Guerrero,  Luis Luengo, Adolfo Romero Ruiz, conocido en los ambientes populares como Fito, al son del laud y la guitarra, Conchi Pellitero, Teresa, Isabelita, que también fuera solista, Eusebio, Mariano, bandurria, Jacinta Sánchez Herrero

Ahí sonaban las flautas y los tamboriles, las guitarras y las panderetas, los almireces y las bandurrias, las botellas raspadas con cucharas y las castañuelas, los laudes y los panderos de siempre, las selectas y escogidas voces de los componentes del coro, unas recias y fuertes, otras finas, los piropos de siempre, que salían del alma… Como, por ejemplo, ese que se escucha de fondo en el disco grabado por este grupo: «¡Qué guapas son las mujeres de Extremadura…!».

Y letras, letras populares, curiosas, genuinas, que marcaban las canciones creadas en el amplio abanico de las fenomenologías propias en las aldeas, en los municipios, en los sentimientos y tradiciones de los pueblos y sus gentes, creciendo como fértiles raíces, al propio hilo de la historia popular.

Letras de amores, de rondas, de romerías, de costumbres, de devoción y fervor por las Vírgenes y santos, de quintos, de pasión por los pueblos, por sus tierras, por sus gentes, por sus hombres y mujeres, en base a la idiosincrasia de los lugares respectivos.

Desde que te ví, ya no puedo más,

tus ojos, morena, me van a matar.

Me van a matar, me tienen a mí,

muertito de pena desde que te ví…

La raza, la sencillez, la hondura y la expresión más cálida del pueblo cacereño.  Una raza genuina que había ido elaborando, con consistencia, los pasos de sus canciones y danzas como manifestación típica de esas propias raíces, bien cuidadas, muy bien cuidadas, afortunadamente, por aquellos hombres y mujeres de otras generaciones atrás que mimaron esas muestras tan características y del mayor relieve dentro del folklore típico, popular y tradicional del pueblo. Mejor, aún, de todos y cada uno de los pueblos esparcidos por toda la geografía provincial de Cáceres.

El sabor y magnificencia del folklore cacereño mostrado, pues, en su más plena idiosincrasia. Canciones y danzas de una señalada expresividad costumbrista. Las nuevas generaciones, de entonces, cogiendo el relevo y continuando el ritmo y el sabor del acerbo popular cacereño. Un tipismo profundo que se recogió a tiempo y que hoy se expande a través del repertorio que ofrecen numerosos grupos folklóricos cacereños y que han sabido cuidar, conservar y divulgar ese sentimiento de la belleza folklórica provincial, de la indumentaria típica y popular, de las músicas y de los ritmos, de las letras de las canciones, de las ejecuciones armónicas en los pasos de las danzas y en las jotas; n definitiva, de la autenticidad del folklore provincial… Toda una joya y, también, toda una meritoria labor.

Concepción Ciborro y Francisco José Romero, 1968

Concepción Ciborro y Francisco José Romero, 1968

Más y más nombres de esos de tantos cacereños, que formaron parte en su día del Grupo Mixto de Coros y Danzas de la Sección Femenina. Además de representar un acto de justicia. Por ejemplo el de la pareja de bailadores conformada por Concepción Ciborro Gutiérrez y Francisco José Romero Barra, que ahí se andan posando, en esa preciosa estampa fotográfica de la izquierda, como la de los nombres de Leocadio Bernaldez Solano, diseñador y modista, Josefina Collado, Juan Palomino,  Ana Mari Sevilla, Fernando Mateos, Manuel Lucas, Laly Silva, Luis Miguel Luengo Solís, Vidal Sánchez Corrochano, Luis Arroyo, Manoli Collado, Manuel Acedo, Juan de la Cruz, todos los citados anteriormente pertenecientes al cuerpo de baile, Justi, solista, Juan Antonio Fajardo Fernández, Marichu González, Manolo, bandurria, Mamen Bordallo, Antonio Lázaro, guitarra, Benito Serrano, otra gran voz, Purificación Silva, Paqui, Toñi Camacho

Nombres cacereños, de pura cepa todos ellos. Catovis, como se dice ahora. Cacereños de siempre, cacereños de toda la vida. Cacereños de pura raza. Cacereños genuinos, claro, que se entregaron con fuerza y con inquietud a la mayor y mejor divulgación de las raíces folklóricas y populares de la tierra, obteniendo reconocimientos, distinciones y merecimientos allá, en todos aquelos lugares por los que el Grupo Mixto de Coros y Danzas de la Sección Femenina de Cáceres exhibía la riqueza, la peculiaridad, la savia y la fuerza de las danzas, canciones y jotas por todos los caminos de la geografía provincial. De norte a sur y de este a oeste.

Daniel y Pepi Suárez...

Daniel y Pepi Suárez…

Pepi Suárez y Daniel...

Pepi Suárez y Daniel…

Jóvenes que, asimismo hay que decirlo, fueron plasmando, con pasión y esmero, el sabor profundo de Cáceres a través de todas esas actuaciones en las que escenificaban los aires folklóricos cacereños.

Toda una relación larga, numerosa, de nombres y apellidos de los que consideramos que merece la pena dejar constancia expresa, como señalábamos al principio de este ensayo.

Aunque tan solo sea como todo un acto de reconocimiento a la desinteresada y laboriosa cooperación de todos y cada uno de los miembros del Grupo Mixto de Coros y Danzas de la Sección Femenina de Cáceres, pregonando el sentir de las canciones y de las danzas típicas y populares, tal cual que se hilvanan en las manifestaciones folklóricas a lo largo y ancho de toda la provincia.

Y tantos otros que iremos incorporando, paulatinamente, a medida que el recuerdo, los amigos, los familiares de tantos y entusiastas jóvenes folkloristas, o tal vez, sin ir más lejos, el azar, nos vayan facilitando, nombres, apellidos y documentos fotográficos de estos inquietos bailarines, cantores e instrumentistas, para las páginas del libro de la historia de Cáceres, por parte de todos aquellos cuantos tuvimos el honor y la suerte de saborear la copa dulce de las costumbres populares incrustadas en las canciones y en las danzas de nuestra tierra cacereña…

… Entre las esencias de las numerosas jotas, danzas y canciones tradicionales y típicas. Orgullo, siempre, de la tierra cacereña, que se arraigan en la tierra parda y que se germinan y esparcen por las rutas, las veredas y los caminos del folklore como expresión de las raíces de los pueblos.

Un grupo, cuajado de ritmo y de vitalidad, que en el año 1967 grabó un disco long play, en la casa discográfica Hispavox, con canciones populares de la geografía provincial. En el mismo figuran muestras tan bellas y hermosas como «El Pindongo«, «Jota de Romería«, «Vivan los aires morenos» o los «Sones de Montehermoso» con esa letra tan curiosa, de aquellos lejanos tiempos, que dice:

Que me voy a embarcar pa  la guerra del moru,

que mi amor también se va,

que me tengo que ir a la guerra del moru,

que se ha vuelto a rebullir…

Una amplia serie de letras en las canciones folklóricas populares nacidas en la expresión de las gentes, en base a esa dinámica popular arraigada en las entrañas de los hombres y mujeres cacereñas. Como esas manifestaciones que se muestran, por ejemplo, en la «Jota Cuadrada«, cuando se canta:

Pepe, Marichu González y Leo Bernaldez.

Pepe, Marichu González y Leo Bernaldez.

¡Ay amor, ay amor, ay amante!

¡Ay, amor, que no puedo olvidarte!

¡Ay, amor…!

Luego, con el transcurso del tiempo, en el año 1977, el Grupo de Coros y Danzas de la Sección Femenina de Cáceres, que tanto hizo por la recuperación y por la divulgación de las canciones y danzas del folklore popular de la provincia, desapareció. Cuando casi toda la práctica totalidad de agrupaciones de Coros y Danzas de la Sección Femenina, de las diferentes provincias y localidades españolas en las que existía, se convertían en nuevas agrupaciones, pero con otros nombres. Un momento y un tiempo en el que Leocadio Bernáldez, uno de los representantes más cualificados de ese grupo, entusiasta del folklore cacereño, decidió promover y llevar a cabo la fundación y puesta en marcha del grupo «El Redoble«, que tantos éxitos está cosechando desde entonces.

Gracias, profundas, gracias de todo corazón, gracias con el alma en la mano, a Cáceres y a nuestros antepasados, que nos dejaron tan extraordinario e importante legado etnográfico y cultural, festivo y popular, tradicional y costumbrista, a través, en este caso, de ese mundo mágico y sencillo, al tiempo, que se alberga en el panorama de las canciones y de las danzas. Y, también, a nuestros progenitores, maestros, familias, que nos enseñaron a amar, apasionada, profunda, intensamente a esa tierra tan inmensa en la que nos nacieron.

¡NOTA PARA EL LECTOR: Este modesto ensayo, que ha nacido como tributo a todos los componentes, de siempre, del Grupo Mixto de Coros y Danzas de la Sección Femenina de Cáceres, es, hoy por hoy, provisional, en el deseo de ir enriqueciéndose, día a día, con la presencia paulatina de todos aquellos que forjaron unas armas de radiante ilusión al compás de las danzas, las canciones y las jotas, siempre tan genuinas y tan propias, de la provincia altoextremeña.

Con vosotros, queridos lectores y amigos de CACEREÑEANDO, EL BLOG DE JUAN DE LA CRUZ, el Grupo de Coros y Danzas de la Sección Femenina de Cáceres a través del paso del tiempo. Y mi mayor agradecimiento a todos cuanto de una u otra forma van colaborando de forma relevante en la documentación fotográfica. (1)

Pepi Suárez Trenado

Pepi Suárez Trenado

Manoli Collado y Manuel Acedo.

Manoli Collado y Manuel Acedo.

(1) LISTA DE AGRADECIMIENTOS (Por orden alfabético):

1: Archivo Documental de RTVE, 2: Bernáldez Solano, Leocadio; 3: Ciborro Gutiérrez, Concepción; 4: Collado, Josefina; 5: Collado, Manoli; 6: Fajardo Fernández, Juan Antonio; 7: Filmoteca Española; 8: Guerrero, Curro; 9: Guerrero, Juan, Fotógrafo; 10: Hispavox. Casa Discográfica; 11: Periódico ABC, 12: Suárez Trenado, Pepi; 13: Suárez, Puri.

 

 

 

 

 

1: NOTA: Aquí podeis apreciar la belleza de la danza «El Cerandeo», interpretado por el Grupo de Coros y Danzas de la Sección Femenina de Cáceres. Año 1976:

2 comments on “COROS Y DANZAS SECCION FEMENINA DE CACERES (AÑOS 60/70)
  1. Juan Antonio fajardo Fernández dice:

    Casi todos, los más populares del grupo.
    Te seguiré leyendo.

    • Juan dice:

      Muchas gracias, querido Juanonio, por tu comentario. Seguiremos ampliando poco a poco, con la aportación de muchos, ese capítulo para las páginas de la historia de Cáceres. Honradamente, creo, el tema merece la pena. Por Cáceres. Y, al tiempo, por todos los cacereños que fuimos conformando, paulatinamente, ese Grupo que tantos éxitos y actuaciones fue cosechando a lo largo de su trayectoria. Un fuerta abrazo, amigo.

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