DE LA CAZA EN CACERES

La caza, tanto mayor como menor, supone en Cáceres y en Extremadura un sector de gran importancia, por la riqueza del entorno natural y la abundancia de un gran número de especies. Este es mi artículo que hoy aparece publicado en el periódico regional extremeño «HOY».

 

Aquel día de riguroso invierno Miguel Delibes y el articulista pateaban entre perdices, conejos, liebres, en la finca manchega de José María Blanc, presidente de la Federación Española de Caza.

— En la caza, De la Cruz, hay que darle a los animales cancha, recorrido y distancia. Y no espachurrarlos a escasos metros, sin ninguna defensión para ellos…

Un alto en el camino. Olisquea los vientos. Escopeta al hombro, apunta:

— Debemos cuidar el campo, fuente inagotable de recursos. La caza, bien ordenada, genera rédito y empleo en nuestros pueblos

Un deleite seguir a su lado, tras el husmeo, rastreo y galopadas de los perros para levantar las presas de caza.

Aquel tiempo con el admirado autor de “Los Santos Inocentes” o “El Hereje”, resulta una página inolvidable para el articulista.

La caza se conforma de gran belleza y riqueza en Cáceres, por las especiales condiciones del medio rural y miles de empleos temporales.

Un espectáculo en todas sus vertientes, referente mundial, como objetivo de cazadores de tantas partes y pasar unos días emboscados en el sortilegio de la naturaleza cacereña.

Entre encinares, olivos, matorrales, el aire sublime y el proceso tradicional, con el paisanaje incentivando la misma, desde una perspectiva ancestral, posibilitando ingresos. Más, en estos tiempos marcados por la crisis económica y la decadencia demográfica tan severamente acentuada en nuestra tierra.

Cuidadores de las áreas de caza, casas rurales, hostales, restaurantes, gasolineras, establecimientos comerciales…

De este modo se combinan diferentes manifestaciones en la caza (perdiz, ciervo, tórtola, jabalí, codorniz…), con el abastecimiento de industrias cárnicas y comercialización de las suculentas carnes del campo cacereño.

Belleza costumbrista, la naturaleza en su plenitud, rehalas de mastines y podencos, migas tradicionales, el vuelo del cañón de la escopeta, tertulias entre fogatas, comidas con buenas viandas, aventuras de relieve cinegético… Un sector que debe cuidarse con ahínco, ya que Cáceres es uno de los lugares más representativos de la caza en España. Y que en Extremadura mueve alrededor de 385 millones de euros.

Un sector productivo que requiere una adecuada presencia en los ámbitos económicos, sociales, rurales y culturales.

 

 

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