DE LAS PELEAS DE GALLOS A LA CALLE REÑIDERO DE GALLOS

Vamos a hacer una pequeña incursión por una tradición de largas raíces y de muchos años en Cáceres, cual es la de las Peleas de Gallos.
PELEAS DE GALLOS

Las Peleas de Gallos han sido una costumbre, desde finales del siglo XIX hasta finales del siglo XX, en la ciudad de Cáceres.tradicional Barrio de Aguas Vivas.

Es de señalar que las peleas de gallo llegaron a convertirse en una pasión, entretenimiento y afición de muchos cacereños, que se cruzaban apuestas de variadas e importantes cuantías, que allá que acudían a la Gallera, Reñidero de Gallos o Canchas de Gallos, que decían otros, situándose una de ellas en la esquina de Alfonso IX con la calle Comandante Sánchez Herrero.

Una tradición de señalado relieve con especial énfasis desde finales del siglo XIX, y que fue avanzando a lo largo del pasado siglo, aunque ya por los ochenta comenzaron a decaer. Si bien la fuerza y la pujanza costumbrista debió de ser tanta que el callejero cacereño se enriquece hoy con una calle denominada Reñidero de Gallos situada en el popular y cacereñísimo barrio de Aguas Vivas.

En este sentido no debemos dejar atrás, como manifestación importante de esta tradición de Peleas de Gallos en Cáceres que ya en el programa ferial correspondiente al año 1913 hace la friolera tan solo de ciento dos años, figuran de forma destacada las mismas junto a las Dianas Floreadas, el mercado de ganados, los bailes de sociedad y verbenas, el disparo de morteros, las corridas de toros o el teatro.

En la Calle Reñidero de Gallos se encontraba el principal de los recintos que había en Cáceres, que convocaba a numerosos cacereños que seguían en el interior del Gallero entre gritos de aliento, en función de sus apuestas, las pasiones y ánimo a sus gallos y que habían sido criados solo para un duro combate. Una pelea en la que el gallo luchaba hasta la extenuación. O mataba o moría.

El mejor gallero de Cáceres y de Extremadura, según relatan las crónicas, fue Diego García, a quien la ciudad conocía como Diego Reculo, Diego, por nombre de pila, y Reculo por el nombre dado al mejor gallo de su gallera. Diego García, a la sazón, era el padre de ese gran cantante o cantaó que es El Niño de la Ribera.

pelea_gallos_drd_noticel

Dos gallos en el transcurso de una dura pelea entre ambos.

Los gallos eran preparados debidamente para el esplendor y el riesgo del combate. Y disponían, al parecer, de una señalada alimentación, de todo tipo de cuidados, de entrenamientos intensivos para aumentar sus fuerzas, correr mucho para el fortalecimiento del cuerpo, y otros ejercicios preparatorios para el combate, y en el que, quizás nunca mejor dicho, el gallo se jugaba la vida.

No obstante es de señalar que las peleas de gallos, que en su día gozaron de gran fervor en algunos sectores de cacereños, fueron ilegalizadas por la Junta de Extremadura en el año 2002. Si bien la crianza de los gallos de pelea no está prohibida.

De este modo es de señalar que en un reportaje publicado en el diario Hoy el 8 de abril de 2012, titulado “Extremadura exporta gallos de pelea”, que en la región hay unos seis mil gallos de pelea y que unos trescientos extremeños se dedican a la cría de los mismos. Unos apuntan que los mejores gallos de pelea se criaban en la Ribera del Marco y que ahora ya es en Aldea Moret.

Por último es dejar constancia de que, dentro de la fraseología popular, cuando una persona discute con mucha vehemencia se dice: “¡Vaya un gallito de pelea que está hecho!”. Incluso, en nuestros tiempos niños, al líder de la pandilla las personas le conocían como el Gallito del grupo.

NOTA: La primera fotografía está captada de la página www.expresiononline.com y la segunda de la página noticel.com

Licencia de Creative Commons
DE LAS PELEAS DE GALLOS A LA CALLE REÑIDERO DE GALLOS by JUAN DE LA CRUZ GUTIÉRREZ GÓMEZ is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial 4.0 Internacional License.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *