EL HOTEL COMERCIO

El Hotel Comercio, instalado en el número 2 de la siempre cacereñísima calle Pintores, a finales del siglo XIX, cuando otros ya la denominaban calle Alfonso XIII, pero que siempre fue, popularmente, la calle Pintores, trataba de ofertar a su clientela un esmerado servicio.
 

monumentos franceses más importantesUna tarea de la que se encargaba directamente su propietario, don Fabián Herrero Rincón, procurando prestar las mayores y mejores atenciones a la clientela que, además de acudir al reclamo de ofrecer a “los señores forasteros económicos hospedajes a la par que un servicio esmerado y distinguido“, también sugería la tentadora oferta de “Comidas Variadas“. Tal como rezaba su publicidad directa en los periódicos locales de aquel entonces.

 

En aquellos tiempos, como en todos, la publicidad formaba parte de la lucha por la competencia. Y, como siempre se dijo, hay que estar en todo. Y más cuando se trata de ganar el pulso a los que se encuentran en tu mismo territorio del negocio.

Así que, además de contar con uno de los lugares más idóneos de Cáceres para el hospedaje, junto a la Plaza Mayor, claro es, en el corazón y en el centro de la ciudad, todo un lujo, y de las sugerencias para atraer clientela un buen día don Fabián, todo imaginación, decidió obsequiar a los viajeros con unas estampas o cromos de gran belleza y colorido. Acaso, probablemente, lo más seguro, con la fina intención de que los viajeros tuvieran siempre presente la imagen del Hotel Comercio. Y que corriera, como se suele decir, el boca a boca, en base a una atención profesional, a buenas instalaciones, a un gran servicio de comedor. Y…

curiosidades.hotelcomercio23monumentosfranceses.Y también, ¿por qué no?, a que los mismos, los viajeros y huéspedes que se alojaban en las dependencias del Hotel Comercio, de la Villa y Ciudad de Cáceres se llevaran consigo, al mismo tiempo, un recuerdo original, curioso y llamativo, para que, siempre, la tuvieran en su memoria. Y que, de paso, lanzaran el mensaje publicitario correspondiente.

 Se trataba, pues, de un gran elemento argumental. Y tratar, claro es, por supuesto, de cautivar a los viajeros que, seguramente, se despedirían del Hotel entre adioses de nostalgias y de bellos recuerdos que se les grabarían en lo más hondo de sus adentros.  

Así que dicho y hecho. Y don Fabián aquel día decidió lanzar una original colección conformada por 23 Monumentos Franceses y que se adornaba, claro es, con la correspondiente publicidad del Hotel Comercio de Cáceres. ¡Faltaría más…!

Aquí se pueden ver algunas de dichas estampas y que se conforman, por supuesto, como una muy llamativa y hermosa colección… Con la publicidad del Hotel Comercio, de Cáceres, en Pintores, de fondo.

Ahí es nada. Y todo ello al calor de aquellos finales del siglo XIX.

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *