GARCIA MATOS, LA DEFENSA DEL FOLKLORE

Manuel García Matos, 1912-1974, ha sido el máximo exponente del folklore cacereño en el transcurso de una vida entregada por completo a las canciones y danzas de la Alta Extremadura, de España, y con una muy larga serie de esfuerzos, a lo largo de toda su vida, que desembocaron en una obra de extraordinaria importancia y en numerosos reconocimientos.

 

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Manuel García Matos, eminente folklorista cacereño.

Nació en la ciudad cacereña de Plasencia. Y con muy completos estudios de música, se entregó, desde siempre, a una pasión que le bullía en sus adentros: El folklore popular, las tonadas, las jotas, las coplas, los romances, las danzas, las indumentarias típicas, los instrumentos musicales, y que corrían el riesgo de perderse en el abandono si nadie se entregaba a su recopilación.

De este modo como me confesara un día en Televisión Española se puso manos a la obra, se encerró en su despacho un largo tiempo y diseñó todo un proyecto que le concedería muy destacados y señeros logros y, de este modo, pasar a la historia de Cáceres, de Extremadura, de España.

Ya en el año 1929, con tan solo diecisiete años, logró poner en marcha la Coral Placentina, logrando un éxito extraordinario al conseguir la incorporación de ochenta miembros, y con la que debutó en el año 1931 en el placentino Teatro Alkázar, con un grandioso éxito tanto de público como de crítica. Lo que le dio muchas alas y ánimos a Manuel García Matos para proseguir en la tarea que se había propuesto.

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Presentación de los Coros Extremeños de Plasencia, en 1935, en Plasencia.

Y años más tarde, matizando sus expectativas y confiando en las mismas, decidió presentar ante sus paisanos, el 4 de abril de 1935, la nueva agrupación de los Coros Extremeños de Plasencia, con su trabajo titulado “Escenas de Domingo”, con una coreografía creada, diseñada y montada por el mismo.

Toda una bellísima estampa y recorrido por el panorama de las canciones y las danzas de la provincia de Cáceres que iba recuperando entre recorridos, estudios, entrevistas, viajes. Y, sobre todo, con una dosis de gran confianza en lo que suponía recopilar el mayor número de muestras representativas del rico y variado folklore tradicional de la provincia de Cáceres. Todo un empeño digno de mención y de resaltar y todo un logro que habría de obtener en el transcurso del tiempo, a base de los más señalados esfuerzos, sacrificios, estudios, investigaciones, empeños y ensayos. De esta forma Manuel García Matos se iba encumbrando, y de qué manera, a lo más alto del panorama folklórico español.

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Manuel García Matos era, asimismo, un excelente flautista y tamborilero.

Para ello, sin regatear esfuerzo alguno, Manuel García Matos, además de su formación académica en viola, piano, armonía y contrapunto aprendió a tocar la flauta o gaita y el tamboril, lo mismo que aprendió a bailar las danzas y jotas típicas cacereñas, igual que se ensimismaba oyendo la música popular del flautista y tamborilero tío Antolín, de Montehermoso, y de Celedonio Béjar, de Casar de Palomero, que, como dejara constancia, tanto le ayudaran en su andadura de rescate, conservación y revitalización del panorama, de las secuencias, de las escenas y de las identidades folklóricas altoextremeñas.

Manuel García Matos, musicólogo, fue uno de esos esforzados correcaminos para preservar el bien histórico de las canciones, de las danzas, de las tonadas populares. Se dejó la piel en el camino, recorrió en innumerables ocasiones buena parte recorriendo pueblos de Cáceres, de Extremadura, de toda España. Lo que hoy todos, sin lugar a dudas, se lo agradecemos profundamente.

Y mucho más, aún, si repasando ese Cancionero que nos legó con tanto amor, cariño y dedicación, nos dejamos llevar por el sabor popular y típico que emana de letras del tipo de:

Yo fui quien te quito el pollu

por la tapia del corral.

No te quite la gallina

porque no tuvi lugar…

O:

Los ratonis de mi casa

han cogido una costumbri,

de bajarse por los llaris

a calentarse a la lumbri…

O esa letra de la montehermoseña danza del “Quita y pon“:

Quisiera ser confesor

y poderte confesar,

para ver si me negabas

todavía la verdad.

O esa letrilla, por ejemplo, de “La Bruja”:

¡Ay que miedo me da,

de pasar por ahí,

si la bruja estará,

aguardándome a mí…!

Todas ellas, claro es, danzas y canciones siempre acompañadas por el ritmo mágico que emana de panderos, de botellas, de calderos, de palos, de almireces, de badilas, de sartenes con llaves, de castañuelas, de guitarras, de bandurrias, de flautas, también llamadas gaitas, de tamboriles, de guitarras, de bandurrias, de laudes…

Manuel García Matos, musicólogo, obtuvo el Premio Nacional de Folklore ya en 1945, fue catedrático de Folklore en el Conservatorio de Madrid, desde el año 1958, miembro y colaborador del Instituto Español de Musicología, miembro del Comité Internacional de la UNESCO, Asesor de la Sección Femenina, miembro desde 1951 de la Sociedad Española de Etnología y Folklore, dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, en 1969 es nombrado asesor del Consejo Superior de Música.

Recopiló cientos de canciones extremeñas como “El Pájaro ya voló”, “Abre la ventana”, “Santu Pablo”, “Quintos de hogaño”, “Que sonaba la campanillina”, “Aquel pino que está en el pinar”, “El epitalamio”, y bailes y danzas como el “Baile del Pollo y la Pata”, “Las Jotas Cruzadas”, “La Vitorina”, “La Pandereta”, “El malandrín“, “La Jota del Candil”, “Las Rondeñas”, “Sones brincaos”, “El Pindongo”, “Sones llanos”…

Manuel García Matos está considerado etnomusicólogo de la España de mediados del pasado siglo y, al tiempo, como una figura de tipología casi mítica. Y el investigador Valeriano Gutiérrez Macías, gran amigo personal del musicólogo placentino, escribe sobre el mismo en la revista “Folklore” que “Fue una de las personalidades más destacadas de Extremadura y España en el campo del folklore y la musicología“. Inclusive Valeriano Gutiérrez Macías, en una apuesta de gran acierto, llega a calificar al profesor García Matos como Gerifalte Extremeño.

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García Matos con un equipo de técnicos de Hispavox camina por Asturias para la Antología del Folklore Musical Español.

En su obra sobresalen, entre otros muchos estudios, ”Líriica Popular de Extremadura”, 1944, “Magna Antología del Folklore Musical de España”, 1961, que publica la casa discográfica Hispavox, con el patrocinio del Consejo Internacional de la Música, perteneciente a la UNESCO, y tras un gigantesco esfuerzo y recorrido llevado a cabo prácticamente por toda España.

Para ello el profesor Manuel García Matos no dudó en diseñar todo un ambicioso y muy cuidado proyecto, al que le dedicó numerosas horas, como me señalara en su día el investigador extremeño y, posteriormente, su hija Carmen García Alonso, para la elaboración de tamaño compromiso.

Una labor, pues, de un extraordinario relieve y en el que ambos dos, padre e hija, en base a una ilimitada labor, de la que puedo dar fe en primera persona, como testigo de excepción, trabajaron con una intensidad de impecable hondura e identidad con el panorama del recorrido tradicional y costumbrista que se albergan en el panorama de las canciones y danzas de la provincia de Cáceres.

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Estampa de tipos populares extremeños que conforma una de las quince que aparecen en la portada de la “Antología del Folklore Musical Español”.

Ante ello, y para sacar adelante la “Antología del Folklore Musical Español“, se procedió a incrustarse en lo más hondo, según las anotaciones, por miles de  kilómetros, por miles de caminos y de vericuetos, y también por cientos de pueblos esparcidos por toda la geografía española, muchos de ellos perdidos, escondidos y arrinconados en los lugares más recónditos.

Y, a partir de ese gigantesco proyecto, su paulatina y muy cuidada y selecta recopilación y un cuidado de exquisito relieve y factura para llevar a cabo, con la máxima brillantez antológica, el contenido de su estudio y proyecto.

Para ello fue preciso llevar a cabo miles de entrevistas, de anotaciones, de grabaciones, de interpretaciones, de jotas, de fandangos, de muñeiras, de boleros, de isas, de sardanas, de aurreskus, de verdiales… Todos ellos, claro es, con el santo y seña de la marca de la tradición histórica del pueblo español.

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Carmen García Matos en imagen captada del periódico ABC, en febrero de 1980.

Posteriormente, en el año 1980, gracias al ingente esfuerzo de su hija Carmen García Alonso, con el profesor ya fallecido, tras una lucha titánica tanto de estudio como análisis sobre la obra que quedó pendiente en el despacho del profesor García Matos, y en base a otra muy cuidada y esmerada selección, se procedió a lanzar al mercado discográfico una segunda edición.

En ambas Antologías se incluye de una manera tan clara como expositiva la referencia de que están interpretadas por el pueblo español. Todo un homenaje de sencillez y de sensibilidad con todos aquellos que, a lo largo del tiempo, fueron capaces de ir transmitiendo las coplas, las canciones, los romances, las tonadas, las danzas, las letrillas, las músicas, enraizadas, con absoluta firmeza, en lo más hondo de los sentimientos de todos y cada uno de los pueblos de España. Y que se conformaban, claro es, de una inmensa y extraordinaria variedad diferencial.

Manuel García Matos también es autor, asimismo, del “Cancionero Popular de la provincia de Cáceres”, 1982.

En la presentación de su obra “Lírica Popular de la Alta Extremadura“, señala y subraya lo siguiente: “Como extremeño que amo, y muy, fervientemente, a mi región, no podía serme indiferente el ver cómo  de manera gradual, pero definitiva, iban perdiéndose en el olvido, relegadas por la cada día más creciente ambición de maneras y usos modernistas nuestras más clásicas y bellas tradiciones del pueblo. Para evitar en lo posible este mal creí que mucho aún podía salvarse acudiendo a recoger con todo cuidado los líricos temas de nuestro cancionero propio (injustamente postergado y desconocido en el folklore español) que por contribuir dentro del saber popular la manifestación en que más rigurosamente se encarnan los sentimientos afectivos y humanos de la raza“.

manuelgarciamatos.esculturaenplasenciaLa ciudad de Plasencia le recuerda hoy como Hijo Predilecto y, también, con una merecida estatua que se encuentra ubicada en uno de los lugares más emblemáticos de la Capital del Jerte, en la Plaza de la Catedral Vieja.

Por su parte la Junta de Extremadura creó en su día el Premio “García Matos” a la investigación y el estudio del folklore y el mismo y el mismo presta su nombre a dos sendas calles en Plasencia y en Badajoz.

Manuel García Matos, prestigioso profesor, investigador y musicólogo extremeño y español, que tanto contribuyó a una mágica y mítica labor en pro de la recuperación del folklore, de las canciones y danzas típicas y populares de tantos lugares, aldeas, rincones, municipios y pueblos de España, que estaban a punto de perderse lamentablemente en el rincón del olvido, también da su nombre a diversos Conservatorios, Aulas de Música y Salas de Bibliotecas. Lo que constituye todo un lujo gracias a ese esmerado trabajo del profesor Manuel García Matos.

manuelgarciamatos.selloensuhonorAsimismo es de señalar que en el año 2012, con motivo del centenario de su nacimiento la Dirección General de Correos y Telecomunicaciones decidió lanzar un sello con la imagen del eminente profesor y musicólogo extremeño y nacional Manuel García Matos.

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GARCÍA MATOS, LA DEFENSA DEL FOLKLORE por JUAN DE LA CRUZ GUTIÉRRWEZ GÓMEZ se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial 4.0 Internacional.

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