JUAN DE LA CRUZ, SANTO, GRABADOR, TORERO, PINTOR…

Entre los desordenados apuntes del investigador y escritor he encontrado las referencias sobre algunos personas llamadas Juan de la Cruz (pero con De la Cruz de nombre), como un servidor. Y allá vamos con quienes, con dicho nombre, destacan en una diversidad de facetas a lo largo del tiempo.

San Juan de la Cruz,

San Juan de la Cruz,

Una forma de seguir y continuar dando vida a un nombre, Juan de la Cruz, que pareciera irse extinguiendo, de forma paulatina, entre tantas vías de los nombres existentes por del santoral. Una lástima. Pero que no sea por no divulgar las relevancias de algunos. (1)

De este modo un día cualquiera, de hace tiempo, comencé a trabajar sobre los llamados Juan de la Cruz (pero con la particularidad de que el De la Cruz figura como nombre, como el caso de un servidor y no como apellido). Un nombre, pues, como convendrán los amigos y lectores poco frecuente…

Pero, aún así, persistiendo por las vías de las consultas e investigaciones, poco a poco vamos encontrando nombres de relieve bajo el nombre de Juan de la Cruz.

Tras la figura excepcional y sublime de San Juan de la Cruz, carmelita descalzo, místico, enormemente entregado a la perfección del credo religioso, en todas las vertientes espirituales, morales, humanas, que sufrió dura persecución y muy severa prisión, por parte de los carmelitas calzados, ejemplo en las letras españolas, el mismo protagoniza un capítulo de verdadera magnitud durante las intervenciones médicas que sufre en los días finales de su vida.

San Juan de la Cruz, como conocen todos, figurarían, por derecho y méritos propios, nacido con una amplia voluntad de su paso por la vida, con letras de oro en el ejemplo, esmerado de la santidad.

"Señora Mallorquina". Grabado de Juan de la Cruz Cano y Olmedilla.

«Señora Mallorquina». Grabado de Juan de la Cruz Cano y Olmedilla.

En ese recorrido que lleva a cabo el escritor e investigador firmante de este Blog nos encontramos con la amplia andadura de Juan de la Cruz Cano y Olmedilla. Un español que se distinguió por sus cualificados trabajos como geógrafo, como cartógrafo, como grabador, y que también fuera miembro de la Real Academia de Bellas Artes, de San Fernando, en el período ilustrado del siglo XVIII.

El mismo elaboró, entre otros numerosos trabajos, un Mapa Geográfico de la América Meridional, que fue su mejor obra.

El grabado adjunto, como tantos del referido Juan de la Cruz Cano y Olmedilla, sobresale por su realismo, por su veracidad, por su color, por su configuración. y con los que tanto sorprendió a sus coetáneos, a los estudiosos como a quienes trabajamos en las particularidades, variedades y riqueza expositiva de todas aquellas obras que conforman el amplísimo legado que nos dejó a todos.

Todo un trabajo sublime de rigor, de profundidad y de un esmero con el que se colocó en un peldaño y en lugar de la historia de España, sobre todo, dentro de la panorámica de los grabados, donde destacó sobremanera, por todas aquellas cualidades que destacan y despuntan  a lo largo de una obra tan diversa y variada como catalogada de brillante por todos.

Un tercer ejemplo de personas con el nombre de Juan de la Cruz lo conforma el del pintor peruano Juan de la Cruz Machicado Sihuayro. Todo un pintor especializado sobre todo en estampas, cuajadas de color y de austeridad y de belleza sobre las profundidades de su tierra. Un pintor fundamental y esencialmente neoindigenista.

Lienzos de un más que manifiesto calibre humano, de identidad popular con la tierra que le viera nacer, de estampas, láminas, dibujos y cuadros acompasados por el compás histórico de las esencias y constantes de esa hermosa tierra que es Perú y de cuyas gentes, parajes y paisajes Juan de la Cruz Machicado Sihuayro ha logrado crear y recrear, con hondura y profundidad, una plasmación de imágenes, que, evidentemente, nos llenan a todos de una sensibilidad peruana y peruanista, invitándonos a conocer las hermosuras, las bellezas, las artes, las idiosincrasias y las señas de identidad, en todos los campos, de la tierra hermana del Perú…

Un pintor de marcados rasgos de identidad peruana y que siempre se esmeró en divulgar y mostrar al mundo escenas variadas con el protagonismo y la fuerza que emana de la conjunción y la armonía de sus pinceles. Y es que Juan de la Cruz Machicado Sihuayro es un pintor, hasta hemos podido conocer, firmemente comprometido con la tierra que le viera que nacer, y, al tiempo, con la tierra que le inspirara en una de las Bellas Artes.

Lo que. desde la opinión del escritor, es algo muy de agradecer a través de ese esfuerzo de generosidad y de pasión, tanto humana como artística, para divulgar todo un canto de amor a Perú…

Asimismo, en el recorrido de esos ilustres, bajo el nombre de Juan de la Cruz, aparece un profesor de dibujo, vinculado a la ciudad murciana de Cartagena, con una amplia gama de argumentos, en medio de su numerosa y muy diversa obra, pero con un muy atractivo y sugerente realismo a la hora de plasmar una serie de estampas conformadas con la argumentación de la belleza y las suertes que se dan cita en el panorama taurino.

Se trata de Juan de la Cruz Teruel. Aquí, a la izquierda, podeis apreciar un bello lienzo taurino bajo la marca de los pinceles del pintor y artista murciano.

Y que hoy continúa incrustándose, entre la perspectiva de sus lienzos, por los caminos del asfalto artístico para mayor gloria de la propia esencia y cualidad de la palabra Arte, con mayúscula. Un camino siempre comprometido, a lo largo de la historia, pero siempre abierto, a lo largo, asimismo, de la historia, a todos.

Y donde radica el abanico de las más varias y diversas fenomenologías, como es el caso de este Ensayo, histórico-artístico-periodístico, que estamos abordando bajo el nombre de Juan de la Cruz.

Juan de la Cruz, diestro mexicano de mediados de los cincuenta del siglo XX,

Juan de la Cruz, diestro mexicano de mediados de los cincuenta del siglo XX,

También nos encontramos en la compleja aventura de esas investigaciones, con el rastro de importantes, prestigiosos o famosos con  el nombre de Juan de la Cruz, con un torero mexicano, si bien no mucha calidad ni tampoco mayor relieve, que debutó en la arena de los ruedos aztecas allá en el muy lejano año de 1946…

Juan de la Cruz, un torero mexicano, que llegó con tanta ilusión como capacidad de sueños a las plazas de toros, y que por ese cúmulo de as circunstancias, tan complejas y existentes en el difícil mundillo taurino, desapareció pronto y de la noche a la mañana de los carteles anunciadores de espectáculos taurinos por las vías del difícil arte de Cúchares.

Un diestro, por consiguiente, de ida y vuelta, tal como se conoce en el argot taurino. Y que con el nombre de Juan de la Cruz dejó al menos la aportación de su propio nombre. Lo que ya supone, al menos, una aportación de este recorrido por los Juan de la Cruz en la historia.

Un recorrido paulatino, pues, a través de las páginas que, de uno u otro modo, han ido y continúan hilvanando una serie de artistas e intelectuales bajo el nombre de Juan de la Cruz. Uno de los nombres, a fin de cuentas, más hermoso de la historia. Y perdón porque deje constancia de ellos el autor de este trabajo: Juan de la Cruz Gutiérrez.

NOTAS: (1) SAN JUAN DE LA CRUZ, UNA ESTAMPA DE SANTIDAD Y ORACION, es un ensayo, obra de Juan de la Cruz Gutiérrez, que aparece publicado en «CACEREÑEANDO, EL BLOG DE JUAN DE LA CRUZ«, con aspectos inéditos de la vida del santo. Sobre todo en los caminos del dolor y los padecimientos a la hora de la muerte.

 

 

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