LA AZAROSA VIDA DEL GENERAL CASTELLÓ

Luis Castelló Pantoja (Guadalcanal, 1881, Madrid, 1962) fue coronel en el Regimiento “Segovia 75”, de Cáceres y del “Castilla”, de Badajoz, y Gobernador Militar de ambas provincias, llegó a ser Ministro de la Guerra, entre el 19 de julio 1936 al 7 de agosto del mismo año, fue ingresado en un centro psiquiátrico, se exilió en Francia, la Gestapo lo entregó a España, fue condenado a muerte e indultado.

Luis Castelló ingresó en la Academia de Infantería de Toledo en 1899, instalada entonces en el Alcázar, donde tocaban diana a las cinco de la mañana, desempeñando su cometido en diversos Regimientos como el de Infantería Soria número 9, en Sevilla, Batallón de Cazadores de Segorbe, en Melilla, Batallón de Las Navas, en Madrid, Batallón de Cazadores de Barbastro, en Alcalá de Henares, y otra larga serie de destinos en la península, volviendo en diversas ocasiones a Africa donde participó en numerosas operaciones y combates contra las tribus rifeñas.

En 1925 asciende a coronel por méritos de guerra y pasa a estar al frente de de la 2ª Media Brigada de Cazadores de Larache, a ser Gobernador Militar de Alcazarquivir, en el Protectorado Español de Marruecos, a dirigir la Comandancia Militar de Ceuta y la presidencia de la Junta de Obras del Puerto de Cádiz, hasta que el 24 de octubre de 1930 fue nombrado Coronel Jefe del Regimiento “Segovia 75” de Cáceres, fundado en 1694, con el nombre de Tercio Provincial Nuevo de Segovia, durante el reinado de Carlos II, que se distinguió por sus acciones sobre todo en Extremadura, extinguido en 1715, y que volvió a surgir en 1919 gracias a la influencia del diputado cacereño Juan Vitórica Casuso con el Rey Alfonso XIII.

De su presencia en Cáceres destaca que, tras los incidentes de Jaca, “de conformidad con las instrucciones del Gobierno, el gobernador civil ha resignado el mando de la provincia en la autoridad militar, habiéndose hecho cargo de la misma el coronel, señor Castelló”.

Un tiempo en el que durante unas horas, por orden del Capitán General de la Región, teniente general Leopoldo Saro y Marín, se proclamó la ley marcial.

Tras cuatro meses en Cáceres el coronel Castelló pasa a ser Gobernador Militar de Ceuta.

En 1932 logra el ascenso a General de Brigada, siendo uno de los más jóvenes de España. Ese mismo año, por su decidida defensa de la República, también es nombrado Subsecretario del Ministerio de la Guerra, a cuyo frente estaba el presidente del Gobierno, Manuel Azaña.

Luis Castelló Pantoja ocupó dicho cargo hasta mayo de 1935, con otros presidentes de Gobierno como Alejandro Lerroux-García y Diego Martínez Barrios, y, también, con el Ministro de la Guerra, el pacense Diego Hidalgo Durán. Posteriormente fue cesado por José María Gil-Robles, cuando ejercía como Ministro de la Guerra, por parte de la Confederación Española de Derechas Autónomas.

El relieve de sus responsabilidades le llevó a vivir con señalada referencia hechos como el intento del golpe de Estado del general Sanjurjo o la revolución de los mineros asturianos en 1934, siendo uno de los responsables de la represión de la misma junto a Francisco Franco.

Posteriormente, en diciembre 1935, es nombrado Gobernador Militar de Badajoz y Jefe de la Primera Brigada de Infantería de la Primera División.

Luis Castelló, con el uniforme de General, y, ya, Ministro de la Guerra.

Luis Castelló, con el uniforme de General, y, ya, Ministro de la Guerra.

Más tarde el 18 de julio de 1936 tras la sublevación de Franco, se mantuvo fiel a la República, y, al día siguiente, fue nombrado Ministro de la Guerra por José Giral, en sustitución del general José Miaja. También posibilitó que, inicialmente, el Regimiento “Castilla” así como las fuerzas de orden público en la plaza pacense no se incorporaran al levantamiento militar. Si bien es de señalar que el historiador y coronel Ramón Salas Larrazábal deja constancia de que Luis Castelló captó enseguida que “no pasaba de ser un ministro nominal” y especificando que al ministerio “también había llegado la revolución” donde el mando lo conformaba un comité a cargo del teniente coronel Hernández Sarabia y otros siete jefes y oficiales.

Un corto tiempo de Ministro en el que su mujer e hijas permanecen escondidas en Badajoz, su hermano José fue fusilado por las milicias anarquistas y su primo Luis Castelló y un hijo de éste, fueron asimismo fusilados en Guadalcanal.

Una cascada de hechos que le generan una profunda depresión, por lo que presenta su dimisión como ministro el 7 de agosto, pasando a ser Gobernador Militar de Madrid.

El 14 de agosto las tropas nacionales toman Badajoz con la presencia del teniente coronel Yagüe y el entonces comandante Castejón. Un hecho que le afectó mucho por su identidad con Badajoz. Si bien es de señalar que tanto el coronel Yagüe como el comandante Castejón, amigos de Luis Castelló, ayudan a trasladar a su esposa e hijas a la Cárcel Provincial de Sevilla, primero, y, después, en el hotel Biarritz, con vigilancia de la policía.

La depresión del general Castelló avanza, padece una grave crisis nerviosa y es ingresado en el sanatorio psiquiátrico de Leganés, hasta que en julio de 1937 pasa a refugiarse en la embajada francesa y evacuado a la localidad gala de Vic-le-Copmte, donde el general Queipo de Llano procedería a enviar a su familia, con la que se trasladaría más tarde a San Juan de Luz y donde dos años más tarde  fallecería su esposa en 1939.

Luis Castelló en la Prisión Militar.

Luis Castelló en la Prisión Militar.

Ya en 1942 con la ocupación de Alemania en Francia Luis Castelló es detenido por la Gestapo siendo enviado a España, compareciendo en la Dirección General de Seguridad, ingresado en Prisiones Militares, y juzgado en Consejo de Guerra Sumarísimo, presidido por el General de División Ricardo de Prada, que había sido Gobernador Militar. Al mismo tiempo sus hijas son repatriadas por el Gobernador Militar de San Sebastián, Antonio Castejón.

De resultas del Consejo es condenado a la pena de muerte, con cargos como los de adhesión a la rebelión y no unirse al Alzamiento, haber ejercido como Ministro de la Guerra desde el 19 de julio, haber ordenado el ataque al Cuartel de La Montaña, firmar la entrega de armamento a “elementos del pueblo”…

Sin embargo Franco no firmó la sentencia de muerte, pena que le fue conmutada por la de treinta años de reclusión mayor. Tras tres años de prisión se procede a su indulto.

El mismo, fallecido en 1962, se encuentra en posesión de dos cruces de María Cristina, la Cruz de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo, cinco Cruces Rojas del Mérito Militar y Caballero de la Legión Francesa.

FUENTES: “Luis Castelló Pantoja“, por el Comandante de Infantería Rafael Angel Rivero del Castillo, trabajo publicado en la revista Benalixa Guadalcanal.

Otras varias.

NOTA: Las fotografías han sido facilitadas por Rafael Angel Rivero del Castillo, Comandante de Infantería.

 

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