MENCIA DE LOS NIDOS

Mencía de los Nidos, una valerosa mujer cacereña, durante la conquista de Chile, que aún no cuenta con calle en Cáceres, aunque sí en las ciudades de Concepción y de Santiado de Chile, país en el que nuestra paisana es considerada con el rango de heroína nacional. Mi artículo de hoy, que aparece publicado en el periódico regional extremeño «Hoy».

Si el lector busca la calle Mencía de los Nidos, heroína cacereña, lamentablemente no la encontrará. Pero sí hallará la misma en las ciudades de Santiago de Chile y de Concepción.

            Mencía de los Nidos Alvarez de Copete, hija del propietario de unas casas en la calle Tiendas, se enroló en 1544 en una expedición a las Indias, siguiendo a su hermano Gonzalo, uno de los conquistadores de Perú, regidor de Cuzco, que sería macabramente ajusticiado. Mencía de los Nidos, entonces, emprende la ruta hacia La Concepción de María Purísima del Nuevo Extremo, Chile, fundada por Pedro de Valdivia.

            Tras la derrota de Valdivia ante los araucanos en el desastre de Tucapel, donde dieron muerte y cortaron la cabeza al conquistador, fue nombrado Gobernador Francisco de Villagra, cuyas fuerzas fueron estrepitosamente vencidas por los mapuches en la batalla de Marihueñu. De tal forma que el Gobernador español, ante un cercano ataque de los indígenas, pidió a la población de Concepción la huida a Santiago de Chile, Pero le hizo frente una valerosa Mencía de los Nidos, que, con una espada y un escudo, arenga a la población a defender la ciudad y su hacienda, culpa de aquellas desgracias al Gobernador, ensalza el esfuerzo de los conquistadores y recuerda a los soldados y hombres su honor y obligación guerrera.

            Incluso señala que ella será la primera en “arrojarse a los hierros enemigos”. Pero todos los pobladores optaron por abandonar la ciudad. Concepción acabó arrasada y saqueada por los araucanos.

            Una rebelión de la heroína cacereña, referenciada en la obra «La Araucana«, de Alonso de Ercilla, inmortalizando su gesto, calificándola como noble, valerosa y osada.

            En su día el historiador y entonces concejal Francisco Acedo, reivindicó una calle con el nombre de Mencía de los Nidos. Pero el grupo político del que formaba parte no lo consideró oportuno.

            Bueno resultaría ahora que Cáceres reconociera la gesta de Mencía de los Nidos incorporando su nombre al callejero de la ciudad.

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