MONSIEUR FRANÇOIS CAPDEVIELLE… BIENVENUE À CACERES

François Capdevielle fue, es, será, un nombre de lujo en la historia de la fotografía. Este bohemio francés, alumno y discípulo de una figura como fue Louis Daguerre, dejó un día, allá por el lejano año de 1848, la villa francesa de Oloron, que se encuentra en el área de los Bajos Pirineos, y dentro de la región de Aquitania. Una ciudad que hoy se denomina Oloron Sainte Marie, Santa María de Olorón. Y puso rumbo a su destino de ilusiones, aventuras y expectativas, con parada final, legendaria y familiar, ahí es nada, en Cáceres, donde creó una estirpe y una saga.

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Así se anunciaba en Cáceres, en la segunda mitad del siglo XIX François Capdevielle.

François Capdevielle fue hijo de Pierre Capdevielle (1762-1842), fabricante de gorros, y de Josèphe Mountaut, de una familia de pintores de cuadros locales. Y la fibra artística, muy probablemente, quizás pudiera haberla heredado de su abuelo Bernard Montaut.(1)

Pero, un buen día, François decidió poner en marcha una larga caminata por el ancho y amplio mundo de la bohemia con los grandes aparatajes de la fotografía de aquellos complejos tiempos a cuestas.

Y fruto de aquella peregrinación recaló en las ciudades de Oporto y Lisboa, entre fados rebosantes de nostalgia, la belleza impresionante de aquellas preciosas tierras, y, siempre, el sugerente tipismo portugués de la época.

Pero ya, con el arranque de la segunda mitad del siglo XIX, más concretamente en 1857, descubre la entonces, todavía, villa de Cáceres y donde su alma decide quedarse por los siglos de los siglos.

Tan es así que François Capdevielle, que está calificado como de señalado dibujante, piensa, durante largo tiempo, en abrir en Cáceres un Gabinete Fotográfico. Lo que hace un buen  día y para gloria del arte fotográfico sin ser consciente, seguramente, de que un día habría de pasar a la historia. Y, aunque los tiempos se presentaban la mar de complejos, el mismo complementa su modus vivendi con clases de lengua francesa y hasta de gimnasia. Ya se ve, pues, que, a caballo de la fotografía y de la gimnasia se conformaba, de forma evidente, con un verdadero adelantado de su tiempo.

A pesar de llevar a sus espaldas una doble viudez, que le produjo señalado dolor, el señor Capdevielle logra encontrar, por fin, en amor de su vida.

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François Capdevielle y Victoria Borrella.

Lo que halla en la persona y en la figura de Victoria Borrella, que ejercía su profesión de Maestra nacional, en la vecina localidad de Casar de Cáceres.

Un encuentro de amor que posibilitaría, eso sí, la conjunción de François Capdevielle, hombre atractivo y de fuerte carácter, según su bisnieta, Montaña Burgos Serrano, con el de la joven Victoria Borrella, y a la que la anteriormente citada define, según le fue transmitido directamente por sus familiares, como una mujer de tipología bondadosa y, además, fina y delicada.

Fruto del matrimonio nacen Angelita, una pasión por el folklore cacereño, que tanto revitalizó, y para cuyas investigaciones y difusión no regateó ningún tipo de esfuerzo, y Mauricia, de la que, a su vez, llegaría a este mundo todo un artistazo como el que se manifestó en y con la figura y la esmerada y continuada obra de Lucas Burgos Capdevielle.

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Fotografía de François Capdevielle en la lectura de la Constitución en el Ayuntamiento, en 1869.

Desde su llegada a Cáceres Monsieur François Capdevielle, todo un lujo en el panorama artístico, fotográfico y social de nuestra entonces Villa, hizo un esfuerzo ímprobo por las dinámicas culturales en Aquellos difíciles tiempos.

Y ya en el año 1869 el mismo lograba captar esta importante fotografía que se corresponde con el acto en el que se procede a leer de forma pública y ante la Ciudadanía la Constitución Española aprobada por las Cortes Constituyentes en el Congreso de los Diputados el uno de junio del año anteriormente citado. La lectura se llevó a cabo en el atrio del Ayuntamiento, tal como se puede ver, en el transcurso de un acto que revistió la mayor de las solemnidades y que estaba recién inaugurado.

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Fotografía de un religioso en Cáceres, por François Capdevielle.

Desde aquel entonces los Capdevielle, afincados en Cáceres, brillaron en determinadas actividades artísticas, la fotografía y el dibujo de Francisco, el folklore de la de su hija Angelita Capdevielle, que luchó a brazo partido por la recuperación de las danzas y canciones y que culminó con la obra “Cancionero de Cáceres y su provincia“, el dibujo y la pintura del arte de su nieto el artista Lucas Burgos Capdevielle, y otras de tipología empresarial como las relojerías y joyerías que abrieron en sus tiempos respectivos en ciudades como Cáceres, Trujillo y, también, en Badajoz..

De este modo, gracias a la gesta aventurera y creativa de François Capdevielle, el apellido se fue cacereñeando, y de qué manera, en el correr generacional de la ciudad, que hoy sigue luciendo con orgullo, con sabor y con satisfacción tan ilustre y afrancesado apellido y que ya, para no engañarnos, cuenta con un cualificado relieve de una auténtica y verdadera identidad cacereña, cacereñista y cacereñeadora.

Lo que supone, siempre, todo un lujo que hemos de agradecer desde las páginas de la historia local en ese recorrido eterno a través del tiempo que pasa por Archivos, Hemerotecas y Colecciones Particulares,.

curiosidades.fotografiafranciscocapdevielle.dama-001Aquí teneis, pues, la fotografía de un religioso y de una dama, realizadas en sus día por Monsieur Francois Capdevielle, seguramente datadas hacia los finales del siglo XIX, así como el sello fotográfico de su establecimiento en Cáceres. Y que se conforma, consideramos, como una joya.

Una figura, la del hispano-francés François Capdevielle, de una más que relevante consideración y personalidad artística, como ha quedado constancia en las páginas de la historia de Cáceres, a través de sus propios documentos fotográficos, como fruto, todo ello, de sus estudios, de sus investigaciones, de sus conocimientos y, asimismo, de su propia capacidad emprendedora. Hasta el extremo que un erudito como Miguel Muñoz de San Pedro, Conde de Canilleros, le califica como de “verdadero bohemio del arte fotográfico“.

Asimismo es de señalar que en el periódico cacereño “El Eco de La Montaña”, correspondiente al 5 de enero de 1899, y bajo el título de “Lecciones de Francés”, se subraya el siguiente texto: “Sigue dándolas en la calle Solana núm. 9, el Sr. Capdevielle Montant, y según tenemos entendido, con gran satisfacción de sus alumnos y aceptación del público“. Asímismo se subraya en la publicación: “Como el francés es hoy una lengua necesaria para casi todas las carreras, y el Sr. Capdevielle ha logrado garantizarse en lo que se refiere a la enseñanza de la misma, nosotros le enviamos desde esta columna nuestra cordial enhorabuena envuelta en una frase de aliento“.

Pero retornemos al ámbito artístico de François Capdevielle Montant. Un fenómeno y una preocupación que fue trasladando, en el correr del tiempo, a la ya larga saga y estirpe de los Capdevielle cacereños, y que, se van abriendo y extendiendo en el correr generacional llevando a gala y dejando constancia expresa de los genes artísticos y empresariales que los mismos, de siempre, poseen, afortunadamente.

capdevielle1-001De este modo y para corroborar cuanto dejamos publicado atrás es de dejar constancia, por ejemplo, este anuncio de la Relojería Francesa de Jorge Capdevielle, instalado en el número 23 de la siempre céntrica y cacereñerísima calle de Alfonso XIII, hoy Pintores, y con el que se puede mostrar la cualificación e iniciativa empresarial de la saga que introdujo en su día, afortunadamente, en la entonces Villa de Cáceres un artista de la talla de François Capdevielle.

Anuncio que ya aparecía publicado en la prensa cacereña de principios del siglo XX.

Finalmente dejar constancia de que tan solo intentamos contribuir al mayor y al mejor conocimiento de todos aquellos cuantos personajes fueron sirviendo de catapulta a la imagen de la ciudad, basados en los planos de sus esfuerzos, de sus trabajos, de sus ocupaciones y, también, y eso es lo importante, de sus iniciativas.

Y, de este modo, ir conformando algunas pequeñas y modestas aportaciones a las páginas de la historia del cacereñismo más auténtico en la identidad y en la savia de la propia fenomenología de la ciudad de Cáceres en el transcurrir de los tiempos.

Que así es, en definitiva, cómo se figura, día a día, semana a semana, mes a mes, año a año, la historia de una Ciudad, Cáceres, que, como Roma, es Eterna.

(1) Información facilitada por Bruno Lucbereilh, uno de cuyos antepasados era hermano de François Capdevielle.

 

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2 comments on “MONSIEUR FRANÇOIS CAPDEVIELLE… BIENVENUE À CACERES
  1. LUCBEREILH dice:

    Muchas gracias para este articulo. François CAPDEVIELLE era el hermano de mi antapasado. No sabia que habia fundado una familia en Espana en Caceres.

    • Estimado Bruno: resulta todo un placer contribuir con mis investigaciones y estudios a divulgar nombres de relieve en la historia de Cáceres, como es el caso de François Capdevielle, hermano de su antepasado. François Capdevielle dejó un gran legado artístico en esta ciudad. Y si busca en mi blog, CACERES, EL BLOG DE JUAN DE LA CRUZ, podrá ver, como ejemplo, otros casos de miembros de la saga CAPDEVIELLE, de gran relevancia artística en Cáceres. Su hija, ANGELITA CAPDEVIELLE, (en el capítulo titulado ANGELITA CAPDEVIELLE, LA PASION POR EL FOLKLORE CACEREÑO), y su nieto LUCAS BURGOS CAPDEVIELLE, (en el capítulo LUCAS BURGOS CAPDEVIELLE, CARICATURISTA Y DIBUJANTE DE AQUELLOS TIEMPOS). Un cordial saludo. Juan de la Cruz

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