NATIVIDAD GABRIEL, AUTORA DE LA LETRA DE LA «JOTA DE ALCUESCAR»

La «Jota de Alcuescar», también conocida como «Jota del Candil», es una de las muestras más representativas del folklore de la geografía altoextremeña. Una danza que forma parte del repertorio de la mayoría de las Agrupaciones Folklóricas de Cáceres.

 

La «Jota de Alcuéscar«, también conocida como «Jota del Candil«, una de las danzas populares más representativas del folklore de la provincia de Cáceres, nació alrededor de la letra compuesta por Natividad Gabriel Cañamero, (1894-1959), que figura en la historia de la localidad altoextremeña como un personaje muy popular, organizadora de fiestas y actos religiosos, poetisa, muy devota de la Virgen del Rosario y defensora de la fe. La misma, fruto de su inquietud popular, procedió a escribir muchos poemas, como «Siembra del Lino», «Honores a mi Pueblo»…

Natividad, mujer defensora de las tradiciones y valores del pueblo, en las más variadas manifestaciones y sentimientos alrededor del municipio de Alcuéscar, quiso recoger el mejor sentir de las gentes de la tierra a través de la hondura y raigambre de las gentes alcuesqueñas y entrelazándolos con la patrona del municipio.

La música de «La Jota de Alcuéscar» es obra de Pedro Cámara y de Francisco Gil, bajo la coordinación del sacerdote Leocadio Galán, que fuera fundador de la Casa de Misericordia “Los Esclavos de María y de los pobres”

La misma se estrenó en el año 1952, con motivo de la inauguración y bendición de la ermita Redonda.

Es de destacar, como curiosidad, que durante la interpretación de la misma los bailaores lanzan a las bailaoras unas «bombas«, de aire picaresco, como:

¿Fuiste tú la que metiste

a San Antonio en un pozo

y le diste de zambullías

hasta que te sacó novio?

«Bombas» que se dedican con el mozo galantemente arrodillado ante la moza correspondiente y en medio del bullicio, alegría y expresiones jocosas por parte de todos los bailaores y bailaoras.

Para ello, curiosamente, se hace un alto en la representación de la danza, el mozo piropeador grita «¡Bombaaaaa!» y se dirige a la moza. Al final de la misma la joven le ofrece la mano para que se levante el mozo.

O:

Cuando llegará el día

y aquella feliz mañana

en que nos traigan a los dos

el chocolatito a la cama.

O:

Eres como el pino verde

que arriba tiene la copa,

eres como el caramelo

que se deshace en la boca.

O:

Cacereña,

campesina,

eres la mujer más fina,

que Dios ha plantado en la tierra.

Unas «bombas» o piropos de los que existen  decenas y decenas de composiciones que se han ido elaborando en el correr de los tiempos, fruto de la imaginación de los mozos y bailaores que interpretan la «Jota de Alcuescar«.

En muy escaso tiempo la «Jota de Alcuéscar» logró abrirse un hueco de relieve en ese amplio y hermoso repertorio de llamativa relevancia como son «El Redoble», jota dieciochesca cacereña, «El pollu», de Montehermoso, la «Jota de Guadalupe», «El Perantón», de Zarza de Granadilla, «La Vitorina», entre otras muchas, que enriquecen, al medio del ritmo entre bandurrias, laudes, guitarras, botellas raspadas con cucharas, flautas, tamboriles, castañuelas, panderetas, la magnitud del folklore altoextremeño.

Una jota cuya letra original reza del siguiente tenor:

El pueblo de Alcuéscar tiene (bis)

un orgullo bien fundado,

porque tiene de patrona
a la Virgen del Rosario

(Estribillo)
Dicen los segadores
que van segando,
quien bebiera tu agua
Fuente´l Castaño,
Fuente´l Castaño, niña,
Huerta la Orden,
para estar más cerquita
de mis amores

Brilla la ermita redonda (bis)
como el anillo en el dedo,
que va lleno de diamantes,
más brilla la Virgen dentro

Dicen los segadores, niña chiquita,
quien estuviera cerca de aquella ermita.
De aquella ermita, niña, de aquella ermita,
pa´ rezarle el rosario a la Virgencita

¡Bomba!

En nuestro pueblo de Alcuéscar
se crían buenas mozas,
humildes y trabajadoras
como manojos de rosas.

¡Bomba!

Aunque tu madre te esconda
debajo de una baldosa,
mañana por la mañana
te tomaré por esposa.
¡Que baile!

Va subiendo por la cuesta (bis)
a la cima del Calvario,

la que apareció en la ermita
con el Rosario en la mano.

(al estribillo)

¡Bomba!

Siempre te he de querer
con amor y con dulzura,
porque tú eres la mujer
más guapa de Extremadura
¡Que baile!

Va subiendo por la cuesta (bis)
a la cima del Calvario,
la que apareció en la ermita
con el Rosario en la mano.

Dicen los segadores, niña chiquita,
quien estuviera cerca de aquella ermita.
De aquella ermita, niña, de aquella ermita
pa´ rezarle el rosario a la Virgencita

El pueblo de Alcuéscar tiene (bis)
un orgullo bien fundado,

porque tiene por patrona
a la Virgen del Rosario.

NOTA: He de añadir, como curiosidad, que cuando el autor de este Blog formaba parte del Grupo de Coros y Danzas de la Sección Femenina de Cáceres, al pasar por la frontera, camino de una actuación en Viana do Castelo, a instancias del director de la rondalla, el popular Fito Romero, siempre con un manifiesto sentido del humor, me dijo que por qué no le pedía a los guardias la traducción de una «bomba» e interpretarla en portugués ante el auditorio. Y lo que comenzó siendo la típica broma entre compañeros acabó siendo realidad. Resultando de tal forma que el bailarín, llegado el momento, en vez soltar la misma en español («Eres como el pino verde/ que arriba tiene la copa/ eres como el caramelo/ que se deshace en la boca), dijo:

Eres como o piñeiro verde

que ensima ten a copa,

eres como o rebosado

que se desfa na boca…

AGRADECIMIENTO: A Eufemia Bordallo, presidenta de la Agrupación Folklórica «Virgen del Rosario«, de Alcuéscar, que nos ha facilitado el extraordinario documento fotográfico de la autora de la letra, y a Lola Silva.

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