POPE, UNA PAGINA DEL CICLISMO

En aquellos años 60 existía una gran pasión por el ciclismo en Cáceres y en cuyas Ferias y Fiestas nunca faltaba una Gran Prueba Ciclista que solía constar de cuarenta vueltas al circuito de Cánovas, arrancando a la altura de donde se encontraba el Cine Coliseum. En el citado lugar, aproximadamente, se instalaba la tribuna presidencial, los corredores arrancaban, torcían a la izquierda, a la altura del quiosco Colón, se pasaba por delante del Hospital, que quedaba a la derecha, y se enfilaba, todo recto hasta dar la vuelta en lo que hoy es la Plaza de América. 

 

pope de luis montes

Un grupo ciclista compitiendo en una carrera de aquellos años, a su paso ante el Arandel del Hospital.

Ignacio Soler Carrero, más conocido como Pope, 1935-2011, nacido en la cacereñísima calle Postigo, en el seno de una modesta y trabajadora familia, con diez hijos, solo pudo cursar estudios de Primaria en la Escuela del Madruelo. ¡Tal era la crudeza y severidad de aquellos años de la postguerra…!

No obstante Pope, ya en los primeros años de la adolescencia, comenzó a sentir el picor de la afición al ciclismo, en la que se empecinó sobremanera, pedaleando, día tras día, de forma incansable y animosa en la práctica del deporte catalogado como el más duro.

Pronto descolló en el ciclismo porque, como me comentara en su día, no paraba, y no había día que no se metiera para el cuerpo entre ochenta, noventa o cien kilómetros. Y por todo tipo de rutas, de cuestas vertiginosas, de esas que rompen las piernas, de carreteras mal asfaltadas y por tanto, siempre, la mar de peligrosas, con baches, estrechas, tortuosas y ásperas. hiciera el mayor calor estival o cayeran chuzos de punta. El caso era no parar de entrenarse. Y lo mismo un día enfilaba la carretera de de las Torres, que le daba por subir ocho o diez veces seguidas hasta el Santuario de la Montaña, arrancando en Fuente Concejo, que se largaba por la carretera de Monroy, con muchos kilómetros de por medio adelante hasta que, controlando las fuerzas para el regreso, diera media vuelta y emprendiera el inmenso y apasionado camino de regreso hasta Cáceres.

Junto a Agustín Jiménez Ollero, más conocido como Tin, sordomudo, zapatero de profesión, Joaquín Carballo y Marconi, Pope fue un dinámico y ejemplar ciclista hasta convertirse en uno de los ases de aquel ciclismo cacereño rivalizando, entre otros, con los ya citados, en la competición a unos extremos ilimitados con el todo Cáceres deportivo animándoles, vuelta tras vuelta a Cánovas.

Pope, el gran Pope, llegó a participar, en medio del pundonor, en algunas Vueltas Ciclistas como las de Madrid, Sevilla o la de Galicia.

Batallador incansable, con aquellas pesadas bicicletas “de los tiempos de Bahamontes, de Miguel Poblet y de Jesús Loroño“, sus ídolos de entonces, como solía decir, se convirtió en uno de los más señalados impulsores del ciclismo en Cáceres y llegó a alcanzar la presidencia del Club Ciclista Cacereño. Una atalaya desde la que animaba insistentemente a los jóvenes cacereños a que se ejercitaran en tan duro deporte.

Pope, un icono del ciclismo de aquellos tiempos…

Pope contaba, como punto de partida, con una fuerza de voluntad extraordinaria, con un más señalado estilo, en línea y comparación con la época y las posibilidades, claro es, era buen llaneador y un duro sprinter, ganando en su trayectoria ó diversas carreras y poniendo el turbo del pelotón, siempre, en los últimos cientos de metros para llegar a la meta y en los que todos acababan extenuados.

Asimismo fue uno de los impulsores de la Federación Extremeña de Ciclismo junto a Agustín Sanabria, que sería el primer presidente, allá por 1965, en los locales que se abrieron en el número 4 de la calle Polonia. Un trabajo en el que también se afanaron Ignacio Arjona, Moisés Jiménez Rivera y otros.

También descollaron otros ciclistas en Cáceres como Joaquín Hormigo, Faustino Gijón, “que era un habilidoso con la bicicleta“, según le denominara en su día el periodista Fernando García Morales, Ricardo Vila, que llegó a participar, incluso, en algunas Vueltas Ciclistas de tipo nacional, Antonio Rodríguez Avila, Gonzalo Aguirre y aquellos dos popularmente conocidos como El Lechuga y El Torino.

Pope, que en su día trabajara en la Cámara Agraria de Cáceres, también fue concejal de Obras por el Partido Popular en la legislatura 1995-1999 con José María Saponi Mendo como alcalde.

NOTA: La primera fotografía ha sido facilitada por Luis Montes Quijada. La segunda está captada del periódico “Hoy“.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *