UNA BODA EN EL CACERES DE LOS AÑOS 20

… Aquel buen día los novios decidieron casarse y unirse en el metraimonio, tal como se señalaba entonces. en el Cáceres de nuestros amores, quizás nunca mejor dicho. La fecha un día cualquiera de los años 20 del pasado siglo.

 

curiosidades.fotobodacapitaninfanteriaños20.javier-001Para la ocasión el novio lucía las mejores galas de oficial del Ejérctio español. Y la novia se vistió con un traje de blanco ilusión, a la vanguardia de la moda y en línea con el estilo de la época, pasaron a la iglesia y alcanzaron su compromiso nupcial ante el sacerdote que oficiaba la ceremonia.

Se supone que, todo ello, acaecía y transcurría, en medio de numerosas miradas de expectación y de emoción, y puede que, hasta de alguna que otra lagrimilla…

Quizás, entre una lluvia de arroz, sonaran, posteriormente, entre abrazos y felicitaciones de todos los asistentes al enlace matrimonial, los acordes de la Marcha Nupcial que conformara aquel brillante compositor, director y pianista alemán que atendía al nombre de Jacob Ludwing Felix Mendelssohn, y que alumbró con sus brillantes acordes allá por el año 1843.

Una Marcha Nupcial, la del compositor Mendelssohn, que se universalizó de tal forma que, por su belleza, aún siguen sonando sus notas, sus compases y su melodías en numerosos enlaces matrimoniales.Y es que hasta donde cuentan los clásicos aquella Marcha Nupcial se convirtió en una especie talismán para estas ceremonias.

curiosidades.fotobodacapitaninfanteria.reverso.años20-001Y, en algún momento de tan emocionante y amorosa jornada, los novios y contrayentes, como se decía en aquellos tiempos, se llegaron hasta el establecimiento fotográfico de nuestro siempre querido Javier, sito, entonces, en el número 12 de la calle Pintores, aunque la rotulación oficial la remarcara como Alfonso XIII, (Su Majestad, el Rey) para hacerse las fotografías de rigor y que luego pasaría quedar enmarcada en el salón de la casa de los contrayentes y en un sitial destacado. Fotografías que entonces, entre preparativos, luces, pruebas y otras circunstancias se alargaban por un más que señalado espacio de tiempo.

Como podeis ver la instantánea de los novios tiene un muy curioso reverso. Sencillamente y, nada más y nada menos, que una imagen de la Patrona, Nuestra Señora de la Montaña, con una muy original inscripción: CACERES A SU VIRGEN. Y es que Cáceres  y los cacereños, de siempre, hemos estado, estamos y estaremos con Nuestra Santísima y amadísima Virgen.

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UNA BODA EN EL CACERES DE LOS AÑOS 20 by JUAN DE LA CRUZ GUTIÉRREZ GÓMEZ is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial 4.0 Internacional License.

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