VIÑETA SOBRE EL GENERAL MARGALLO (1893)

El General Juan García-Margallo y García (Montánchez, 1839-Cáceres, 1893), fue un auténtico héroe militar, que estuvo al frente de la Comandancia Militar de Melilla, hallando la muerte en defensa de la bandera española.

 

En el cometido de esas responsabilidades, en defensa de la plaza española de Melilla, el general Margallo, de extraordinario y aguerrido valor, del que dejó constancia plena hasta el mismo momento de su muerte, tuvo que actuar de modo permanente y constante ante las numerosas escaramuzas, agresiones, amenazas y guerrillas por parte de las fuerzas cabileñas y bereberes.
Hasta el punto de que, encontrándose en la fortificación de Cabrerizas Altas, con una guarnición que apenas alcanzaba unos cuatrocientos soldados españoles, aproximadamente, tuvo que enfrentarse de forma inesperada a un brutal ataque por parte de más de 15.000 bereberes, que sitiaban y rodeaban el fuerte español por todas partes. Una acción de guerra que terminó con la vida del general Margallo cuando, montado sobre su caballo, salió del fuerte animando e incentivando a los soldados españoles al grito de «¡Muchachos…! ¡Vamos por la gloria…!«, tal como recogen las crónicas de la historia, y muriendo, acto seguido, de un balazo en todo el rostro, en el campo de batalla, dejando atrás la fortaleza española de Melilla.
El General Juan García-Margallo, que dejó muy alto el nombre de Cáceres en la Guerra denominada de Africa, conocida también como Guerra del Rif y, asimismo, Guerra de Margallo, tras los numerosos y documentados estudios que voy a llevando a cabo desde hace largo tiempo, alrededor de la figura del ilustre soldado y militar cacereño, se merece honradamente, en mi modesta opinión, bastante mayor relieve y consideración en la historia militar de España y en las páginas de esa misma historia. Sencillamente porque Juan García-Margallo fue un héroe de una talla y una valía verdaderamente excepcional, a pesar de que no contó, precisamente, con la mejor ayuda del entonces ministro de la Guerra.
El General Margallo presta su nombre a la calle de la capital cacereña, desde finales de ese mismo año de su fallecimiento, acaecida en el año 1893, y que anteriormente se denominaba Moros. Una calle en la que nacieron a un servidor.
Atrás os dejo, como ilustración de este trabajo, y que ha dado lugar al mismo, una curiosa viñeta humorística, con el protagonismo del General cacereño Juan García-Margallo, que aparecía publicada, en el transcurso de dicha Guerra, en uno de los periódicos de mayor tirada nacional de aquel entonces.

 

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