YA SE VAN LOS PASTORES A LA EXTREMADURA…

“Ya se van los pastores a la Extremadura…” reza la canción popular. El proceso de la trashumancia se conforma como una de las tradiciones históricas de mayor sensibilidad en el panorama ganadero español a lo largo de los tiempos.

El rabadán y los pastores y zagales de un rebaño trashumante extremeño, en 1936.

El rabadán y los pastores y zagales de un rebaño trashumante extremeño, en 1936.

Los ganaderos y pastores de la región extremeña, casi siempre a la cabeza a lo largo de los tiempos, en este tema de una severa dureza, pero necesario, para la buena alimentación del ganado trashumante, repartiendo los caminos entre la tierra parda y las zonas altas de Castilla.

 
En un recorrido de extraordinaria belleza, sí, para los que contemplan una estampa típica y costumbrista, pero de una más que manifiesta dureza y hondura, que aún sigue vivo, gracias a personas como Cesáreo Rey, (1) que nos abandonaría en marzo de 2016, con una vida cuajada de caminos y veredas con sus ovejas, y lo dice quien, como un servidor, compartiera varios días con él y sus pastores, entre cansancios, lluvias, calores, judías con chorizo, hechas al amor de la lumbre, una tortilla, un gazpacho, al aire libre en la noche estrellada de conversaciones, de parrafadas, entre tertulias inveteradas sobre hierbas, sobre comidas, sobre senderos, sobre aires, emanadas de la sabiduría, profunda y, a la vez, humilde y sencilla, del amigo Cesáreo, siempre tan generoso y humano, y personas inmensamente entrañables, también, como mi querido amigo Jesús Garzón Heydt, (Madrid,1946), que lograra la creación del Parque Nacional de Monfragüe, exdirector general de Medio Ambiente, de la Junta de Extremadura, fundador y presidente de la organización Concejo de la Mesta y Trashumancia y Naturaleza, otro infatigable luchador, una persona de excepcional talla profesional y humana.
Unos cuantos pastores cacereños en la trashumancia en 1936.

Unos cuantos pastores cacereños en la trashumancia en 1936.

Todo un  camino, el de la trashumancia, que, afortunadamente, y gracias a una muy feliz iniciativa salió adelante, recuperándose en el año 1993. Por lo que ya lleva 25 años de reanudación en sus nuevos caminos,

Y se recuperó en su paso por el corazón de Madrid, por la Calle Mayor, por la Puerta del Sol, por la calle Alcalá, por la Plaza de la Cibeles, en medio de una multitud de viandantes. Y curiosos madrileños, y también llegados de numerosos lugares de España, mientras los pastores y el ganado ovino va siguiendo, lentamente, a su ritmo habitual, el recorrido histórico que marcara la normativa, de hace siglos, alrededor de la trashumancia de los rebaños de ganados españoles, y recuperando, a la vez, el pulso de una tradición de excepcionales considerandos.
El rebaño de la trashumancia que protagoniza el relato. 1936.

El rebaño de la trashumancia que protagoniza el relato. 1936.

Caminos y recorridos entre sones y repiqueteos de roncos y enormes cencerros, de campanillas, entre silbidos por las ráfagas del viento, entre un sonsonete de constantes balidos con la respuesta del eco en la lejanía, con carneros de cuernos retorcidos, entre cagarrutas, con las caballerías repletas de “jatos” con las provisiones en la intendencia para la larga travesía, con el acompañamiento de los perros carea, los mastines, con su protección de carlancas por si atacaban los lobos, y, siempre, cuidando y conduciendo, al ganado, y atentos y vigilantes a cualquier sospecha o recelo en sus intuiciones y olfatos.

Y las noches aquellas de la trashumancia de los pastores, durmiendo, como se suele decir, al raso.

¡Cuánta hermosura y cuánta aventura por esos caminos de la España interior, la búsqueda de los mejores pastos y, a la vez, de los tiempos más idóneos para el ganado trashumante…!
 
Aquí podemos ver dos preciosa imagen de la trashumancia citada, fechadas a mediados del otoño del año 1936, marchando ya por tierras cacereñas, tras muchos días de caminos y kilómetros dejados atrás. y ya camino en el regreso a la tierra, con el rabadán y los pastores y zagales de un gran rebaño de merinas trashumantes.
La trashumancia está considera como el sistema ganadero más eficaz en lo que hace referencia al uso de los recursos, al tiempo que determina una garantía sobre el ecosistema, evita, asimismo, la erosión del suelo y posibilita el fenómeno de la biodiversidad en las cañadas.
 
Y, al tiempo, la letrilla popular, que todos los niños aprendíamos en la escuela o en la calle con la pandilla de amigos:
 
Ya se van los pastores
a la Extremadura,
ya se queda la sierra
triste y oscura.
 
Ya se van los pastores
a la majada,
ya se queda la sierra
triste y callada.
 
Ya se van los pastores,
ya se van marchando,
mas de cuatro zagalas
quedan llorando.
1: ADIOS A CESAREO REY, SÍMBOLO DE LA TRASHUMANCIA, publicado en mi blog, CACERES, EL BLOG DE JUAN DE LA CRUZ, y en el periódico digital y diario extremeño “Región Digital“, el 14 de marzo de 2016.
https://www.regiondigital.com/blogs/49-el-blog-de-juan-de-la-cruz/1312-adios-a-cesareo-simbolo-de-la-trashumancia.html

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