EL OPUS DE AQUEL CACERES

EL OPUS DE AQUEL CACERES, en base a los años sesenta, un Cáceres entonces muy próximo y cercano a todos, es el título de mi artículo que hoy, 29 de enero de 2021, aparece publicado en el periódico regional extremeño «Hoy».  Aquí os lo dejo, amigos:

José Ramón Herrero Fontana

José Ramón Herrero Fontana

            Por el Cáceres de Aquellos Tiempos comenzaba sus primeros pasos el Opus Dei. De este modo en 1951 se incorporaba la primera agregada, Concepción Alvarez Jusué.

            Una institución creada por 1928 por monseñor Escrivá de Balaguer, cuyos miembros se iban deslizando en sus labores con discreción y prudencia. Tanto que mirando aquellos pasos de la historia no resulta demasiado fácil arrancar nombres…

            Pero sí quedó la inquietud de José Ramón Herrero Fontana, Gobernador Civil, entre 1961 y 1963, que figura con el número 26 entre los 83 fundadores del Opus Dei, que “pitó” (fichó) por la Obra en 1935, señalado colaborador con Escrivá de Balaguer.

            En esa etapa ya tenían lugar algunas reuniones, inicialmente de contactos y tanteos, en la librería Bujaco, al frente las hermanas Sacra y Loli Ruiz, allá en los soportales de la Plaza, en la casa de López-Montenegro, en la Plaza de la Concepción, en el Palacio de los Golfines, con don Gonzalo de anfitrión, en la finca del doctor Vázquez Solana cerca de Malpartida de Cáceres. Y otras, de mujeres, en las Hermanitas de las Pobres y una clínica.

            Unas charlas iniciales de corte histórico, artístico, cultural, con la presencia de miembros numerarios llegados desde Madrid, para, según procediera, ir incorporando a los jóvenes aspirantes cacereños dentro de las líneas de actuación, que se continuaba con charlas de formación y retiros bajo las coordenadas de la Obra.

            Siempre, claro es dentro de esa discreción con que caminaban en sus pasos, tratando de extender su abanico entre personas que, tal vez, pudieran formar parte de sus filas. Se buscaba unos perfiles de máxima cautela, esmerados y pulcros, entregados en sus afanes…

            En realidad, hasta donde podemos tener conocimiento, fueron muchos los llamados, pero no todos los elegidos. ¿Nombres? La historia popular y de las calles conoce algunos de entonces, que destacaban con preferencia en los ámbitos sociales.

            Herrero Fontana fue, asimismo, un gobernador comprometido con la provincia.

NOTA: Es de dejar constancia de la corrección que se ha efectuado sobre el texto del periódico, donde por un error personal mío señalo el pintor Vázquez Solana cuando en realidad el mismo ejercía como médico.

 

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *