HOMENAJE A OBREROS CACEREÑOS (1925)

En 1925 se celebró en Cáceres un homenaje a una serie de trabajadores y obreros por su perseverancia en llevar a cabo imposiciones al régimen de mejoras complementarias del Retiro Obrero.

Los obreros cacereños que fueron premiados en 1925 por la Caja Extremeña de Previsión Social, 1925. Fotografía de Javier.

Los obreros cacereños que fueron premiados en 1925 por la Caja Extremeña de Previsión Social, 1925. Fotografía de Javier.

Por la misma con sus esforzadas aportaciones personales y voluntarias los obreros se beneficiarían más, en un tiempo tan complejo para los ancianos, sobre los derechos correspondientes de la ley.

 
Hasta el extremo de que en el transcurso del acto Antonio Silva señaló: “Os felicito por vuestra ejemplar conducta respecto al Régimen del Retiro Obrero, porque así evitais a vuestros hijos la terrible tragedia de presenciar la lucha entre el abuelo y el nieto por la única sopa que hay en la casa“.
 
En el acto se entregaron premios a 41 obreros cacereños. Entre ellos se encontraban Antonio Canales González, tipógrafo del periódico “El Noticiero”, que sería alcalde de Cáceres, Victoriano Pulido Cisneros, tipógrafo de “La Minerva”, Alejandro Laviana Vivas, del Círculo de la Concordia, Casimiro Acebes Leo, escribiente de la Caja de Ahorros de Cáceres, Andrés Vivas Vivas, obrero agrícola de don León Leal Ramos, Pedro López Cruz, empleado de don Anastasio González y otros…
 
El acto, organizado por la Caja Extremeña de Previsión Social, contó con la participación del gobernador civil, José García Crespo, y el alcalde, García Muñoz Torres. También participaron en el mismo Eduardo Ayala, presidente de la Caja Extremeña de Previsión Social, León Leal Ramos, presidente de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad, el poeta Miguel Giménez Aguirre, la Banda Municipal y el profesor Arsenio Gállego, de cuyo poema “El abuelo dice…” entresacamos estos versos:
 
Y yo al fin tengo suerte,
pues me quieren mis hijos y mis nietos
y no me pasa igual que al tío Sandalio,
que como es probe y güeno
y sus hijos son probes, una carga
es para sí mesmo, y ellos
tienen que repartir lo que no tienen,
y no le llorarán al verle muerto.
 
Al final se interpretó por los participantes el “Himno A la Previsión”, con letra de Juan Luis Cordero y música de Felipe López Colmenar.
 
La fotografía es de Javier.
 
FUENTE: Periódicos de la época.
 
Feliz y CACEREÑEADOR día a todos.

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