GENERAL MARGALLO, UN HEROE

La Guerra del Riff, también conocida como de Africa, y de Margallo, se conforma como un episodio de significativo relieve en la historia de España. Por cuanto había en juego, y el pulso entre los bereberes sublevados, saltándose el Tratado de Wad-Ras, contra las fuerzas españolas. El General cacereño Juan García Margallo, Comandante General de Melilla, fue un héroe.

 

En opinión del articulista, leyendo las páginas de la historia, defensa, coraje y lucha de Juan García Margallo, tal como figura en las hemerotecas de la prensa española de aquellos tiempos, la historia le debe un lugar de mayor relevancia que el que hoy ocupa. Un militar cacereño al que dedico una parte de mis trabajos, que figuran publicados en «CACERES, EL BLOG DE JUAN DE LA CRUZ», tal como en la relación al final de este trabajo.

Mis estudios e investigaciones por la figura del General Margallo arrancan desde lejos. Cuando situado en el escenario de aquellos, mis paisajes niños, acudía a la escuela del maestro don Juan Checa Campos, también instalada en la misma calle. Lo explico. Nací, pues, en la calle cacereña en cuyo rótulo se podía leer General Margallo, y anteriormente se denominaba calle Moros.

Un día cualquiera de aquella niñez escolar, allá por los principios de los años sesenta, mi padre, escritor, estudioso, investigador del cacereñismo en su más amplia acepción, como se traza en su biografía y en su trayectoria, me situó ante el nombre de la calle y con actitud pedagógica procedió a explicarme el recorrido e importancia del esforzado y valiente general cacereño que se dejó la vida defendiendo a España, a su bandera, a la guarnición española de Melilla.

Tomé conciencia, entonces, de la capacidad de su figura así como de la sorprendente aventura que me relató mi progenitor con un puñado de soldados españoles rodeados y sitiados por más de treinta mil bereberes armados, por cierto, hasta los dientes… Y con fusiles Remingtons…

Entonces fui estudiando y conociendo, paulatinamente, la trayectoria del militar, nacido en la localidad cacereña de Montánchez. Y que se encuentra, injusta, lamentablemente, demasiado olvidado, sin embargo, en las páginas del libro de la Historia Militar de España. Cuando su comportamiento y su actitud fue la de un verdadero héroe.

Precisamente uno de los objetivos de este recorrido y divulgación, paulatina, de la figura de Juan García-Margallo es de la intentar incrustarle en el lugar que, en justicia, le corresponde, dentro de la historia de España y de la historia militar., También, claro es, de Cáceres y Extremadura.

Con una trayectoria impecable y de un relieve excepcional, entregado ardorosamente a la defensa del territorio español, Juan García Margallo, desasistido por el ministro de la Guerra en unos momentos cruciales, fue traicionado, de forma indigna por el entonces ministro de la Guerra, José López Domínguez. Un ministro de una más que punible conducta y severamente cuestionado por el pueblo español y la práctica totalidad de los periódicos y semanarios.

Una traición que se completó con el cese del general Margallo como Gobernador Militar de la plaza de Melilla, en plena Guerra del Riff, sin comunicación ni aviso previo, y de la que el general tan solo se enteró por la prensa. Y una muerte, la del general Margallo, como la de tantos soldados españoles de aquella guerra, que pesarían sobre su conciencia.

Una situación tan compleja ante la que el soldado cacereño respondió con la entrega más valiente y ardorosa, a caballo entre el coraje de su dignidad y de su moral, por un lado, y la defensa de la bandera y el nombre de España, al otro. Al medio, su compromiso con su patria.

La guerra, con una extrema tensión, se agravó de extrema severidad para las tropas españolas, por la impresionante superioridad de los bereberes, procedentes de las cabilas marroquíes. De tal forma que, tan solo veinticinco días después de comenzados los enfrentamientos bélicos, en la mañana del 28 de octubre de 1893, el general cacereño dejó atrás el Fuerte de Cabrerizas Altas, completamente sitiado por los moros, donde se encontraban sus soldados, sus ayudantes, su esposa, sus ocho hijos, y en tan solo unos instantes, cayó abatido al suelo por las balas bereberes..

La historia militar española nunca valoró su gesto de honor, como es debido, y que se define, sencillamente, por el coraje, el valor, el orgullo y la fuerza que sentía correr  por sus venas, por su carácter militar, por la patria española. Un general, Juan García Margallo, que se merece bastante más que el nombre de una calle en Montánchez, en Cáceres, en Madrid, en Melilla, y en algún otro municipio español.

Aquí os dejo cuatro documentos: Un retrato muy poco conocido del general cacereño, el documento acreditativo de su nombramiento como Gobernador Militar de la plaza de Melilla, firmado por la Reina María Cristina, el fuerte de Cabrerizas Altas, ante el que encontró la muerte delante de sus soldados, en primera línea de fuego, y la información aparecida en la prensa nacional dando cuenta de su incorporación al rótulo del callejero cacereño, pocos días después de su fallecimiento.

MAS INFORMACION:

01: http://juandelacruzgutierrez.es/general-margallo

02: http://juandelacruzgutierrez.es/el-general-margallo-extremeno-y-heroe

03: http://juandelacruzgutierrez.es/noche-de-soledad-en-mi-calle-margallo-tambien-moros

04: http://juandelacruzgutierrez.es/el-general-margallo-extremeno-y-heroe

 

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